viernes, agosto 11, 2006

Masacres y fracasos anunciados en La Macarena

Columna publicada en Vanguardia Liberal en agosto 9 de 2006


En agosto 5 de 2005 el gobierno expidió una resolución que –violando disposiciones nacionales e internacionales- autoriza fumigar los parques nacionales. Frente a la oleada de protestas desatada, y en medio de campañas electorales, se propuso un atolondrado programa de erradicación manual. ¿El resultado? En diciembre, 29 militares que protegían a los erradicadores manuales de coca fueron asesinados en los límites de La Macarena. Fue una masacre anunciada, por el alcalde de Vistahermosa, al que el gobierno no le prestó atención. Como respuesta a la matanza, el presidente Álvaro Uribe envió 930 erradicadores y sentenció: “se quedarán allí hasta que sea erradicada la última mata de coca". Esta declaración recordó la también fallida promesa del ex ministro y exbanquero Fernando Londoño, en el Putumayo, donde prometió lo mismo.

Y es que, el 6 y el 15 de febrero de 2006, cayeron otros 12 policías y el presidente respondió enviando más gente al matadero. Así, en marzo murieron 2 erradicadores, en abril 12 militares y el pasado 2 de agosto otros 6 erradicadores. Una primera conclusión es que este programa hace parte de los ya incontables fracasos anunciados. ¿Es razonable enviar a estos erradicadores, policías y soldados a una zona que –como lo confirman los hechos- es controlada por grupos armados ilegales? La alcaldesa de La Macarena Yelissa Murcia, a raíz de un paro armado en febrero de este año, señaló: "Las Farc ordenaron que nadie podía transitar y por lo tanto no hay transporte por esa vía que, a pesar de lo que dicen las fuerzas militares, está controlada por varios frentes guerrilleros que le están ganando a la población sicológicamente".

Antes de las elecciones el presidente Uribe señaló: "no podemos fumigar, porque generaríamos un gran debate, porque es un parque nacional". Pero, después de la última masacre (y ganadas las elecciones), el presidente nos notificó que lloverá glifosato sobre la Macarena. La pregunta es: ¿Qué cambio desde entonces? ¿Por que antes no se podía y ahora sí? Se dice que la causa es la muerte de los 6 erradicadores, pero la anunciada matanza empezó desde diciembre. Ahora, la legislación no ha cambiado, antes y ahora es ilegal fumigar los parques. (Consultar, por ejemplo, los decretos 2811/74 y 622/77, entre muchos otros). Según una nota de El Tiempo: “otros pensaron” que no se fumigó en ese momento “debido a la campaña electoral”. ¿Primaron los cálculos electorales sobre la seguridad de erradicadores y policías?

Lo único cierto es que continúa la fracasada y depredadora estrategia de fumigar y fumigar. Que seguramente también fallará ya que continúan atacándose los síntomas y no las causas. Señalaba el profesor Francisco Thoumi, de la Universidad del Rosario, que el problema de las drogas no se solucionará “sin que se efectúen cambios sustanciales” en nuestra sociedad. Denunciaba la alcaldesa Murcia en febrero: “el estado de pobreza es lamentable en una población que, en su mayor parte, dependía económicamente del cultivo de la coca”.

Residuos peligrosos: ¿para atrás como el cangrejo?

Articulo publicado en Catedra Libre de la Universidad Industrial de Santander (agosto 2006)

La exministra de Medio Ambiente, Vivienda y demás –la distinguida publicista Sandra Suárez- expidió el pasado 10 de mayo, la resolución 809 que deroga la 189 de 1994, que regulaba en Colombia la introducción de residuos peligrosos. La decisión provoco una oleada de protestas por parte de ambientalistas, exfuncionarios del Ministerio de Ambiente y la prensa nacional. El editorial de El Tiempo de julio 17 –titulado Resoluciones Tóxicas- se pregunta: ¿Qué empresas están interesadas en importar residuos peligrosos? ¿Hay alguna de ellas vinculada a altos funcionarios? El 23 de julio se supo que una de las empresas beneficiadas pertenece a la familia del ex ministro de Minas y reconocido empresario, Luís Ernesto Mejia.

Para conjurar el revuelo creado por la derogación de la 189, el nuevo Ministro Juan Lozano (también sin antecedentes en gestión ambiental, aparte de ser socio de El Tiempo) se apresuró a expedir en julio 17 la resolución 1402 y aclaro que la exministra actuó “con rectitud y responsabilidad”. En columna publicada en El Tiempo en julio 18, la exministra Suárez defendió su gestión y su resolución, argumentando que se había creado “una tormenta en un vaso de agua”. Pero si la derogatoria de la resolución 189 fue valida, como afirma Suárez, ¿Por qué el nuevo ministro expidió la 1402? La única conclusión que se puede sacar de estos bandazos es que el gobierno esta improvisando en materia tan delicada

Aparte de la resolución 189 existen una serie de leyes y decretos que le permitirían al país controlar las peligrosas importaciones. Siempre y cuando existiera la decisión política de enfrentar a los traficantes de desechos y la infraestructura técnica y científica requerida para ejercer un control real. No podemos olvidar que las leyes y los reglamentos son de poca utilidad si los países no cuentan con las herramientas requeridas para “hacer cumplir la ley”. Sobre todo que la política de este gobierno parece orientada a desmontar las instituciones, leyes y reglamentos que podrían obstaculizar la aplicación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos (Recordemos que la administración Uribe ha propuesto leyes regresivas sobre aguas y bosques, pretendió liquidar el Invima y convirtió al Ministerio de Medio Ambiente en el enemigo número uno del ambiente sano).

Para tratar de entender lo que hay detrás del refirafe generado por la derogatoria de la 189, hagamos un recuento de los hechos. Después de la Segunda Guerra Mundial se registró un crecimiento dramático en la producción mundial de desechos, que motivo un extendido tráfico ilegal de los mismos. Disfrazados de material de relleno o construcción, con fines de reciclaje o como combustibles o fertilizantes, en los años 70 y 80, se trasladaron miles de toneladas de residuos desde el norte industrializado hacia el sur depredado.

Sin embargo, a mediados de los años ochenta, el mundo empezó a entender la magnitud y gravedad del problema. Y los gobiernos empezaron a tomar medidas. Así se suscribe el Convenio de Basilea: “un tratado ambiental global que regula el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos”. Entró en vigor en 1992, en Colombia, en 1996. El Convenio se aplica a desechos considerados peligrosos: “debido a su características tóxicas/ecotóxicas, venenosas, explosivas, corrosivas, inflamables o infecciosas”.

En Colombia, antes de Basilea, el decreto 2811 de 1974 y la ley 9 de 1979 habían fijado normas para la importación, fabricación, almacenamiento, transporte, comercio, manejo o disposición de sustancias peligrosas. En 1986, la Resolución 2309, definió los Residuos Especiales así: los que “sean patógenos, tóxicos, combustibles, inflamables, explosivos, radiactivos o volatilizables y los empaques y envases que los hayan contenido, como también los lodos, cenizas y similares”. Como se observa, tanto en el Convenio de Basilea como en la reglamentación nacional, los residuos tóxicos son sólo una parte de los considerados peligrosos o especiales. Y ahí esta el detalle.

Resulta que en 1991, la nueva Constitución prohibió en su artículo 81 “la introducción al territorio nacional de residuos nucleares y desechos tóxicos”. Es decir, que la Constitución sólo prohibió los tóxicos y nucleares, pero no los otros, también considerados peligrosos. Además de lo anterior, la ausencia de una clara reglamentación sobre el tema, llevó a incidentes como el registrado en Santa Marta en 1994.
Estos hechos motivaron la resolución 189 de 1994, que prohibía, no sólo los residuos tóxicos, sino todos los peligrosos. El artículo 2 estableció que: “Ninguna persona podrá introducir al territorio nacional residuos peligrosos”. Se define como peligroso aquél que “por sus características infecciosas, combustibles, inflamables, explosivas, radioactivas, volátiles, corrosivas, reactivas o tóxicas pueda causar daño a la salud humana o al medio ambiente”. Pero ¿cuál es el riesgo de los clasificados en forma separada de los tóxicos? El residuo corrosivo, por ejemplo, “posee la capacidad de deteriorar o destruir tejidos vivos”. El infeccioso es aquél que contiene microorganismos que pueden producir enfermedades. El reactivo es el que, al ponerse en contacto con otros, “puede generar otras sustancias que pueden provocar daños a la salud o al medio ambiente”.

El tema fue discutido en la Sentencia 771 de 1998 de la Corte Constitucional, con motivo de una demanda contra la ley 430 de 1998, que dicta “normas prohibitivas referentes a los desechos peligrosos”. Esta ley determina que el gobierno “dotará a las zonas francas portuarias de laboratorios especiales y personal técnico especializado, con el objeto de analizar los productos y materiales que allí se reciban y poder detectar y rechazar de manera técnica y científica el tráfico ilícito de los elementos, materiales o desechos peligrosos”. Este es un punto crucial pues –como ya se dijo- no es posible aplicar este tipo de legislación sin infraestructura y personal altamente calificado.

La diferencia de la resolución 189 con el decreto 4741 de diciembre 2005, que cita el ministro en su resolución “aclaratoria”, es que el segundo no resulta tan tajante como la primera pues le da la opción al generador “de demostrar ante la autoridad ambiental que sus residuos no presentan ninguna característica de peligrosidad”. El 4741 asume que las autoridades cuentan con el personal y la infraestructura. Lo que no corresponde a la realidad de un país, que no abre sino que cierra unidades de investigación y control.

La nueva resolución 1402, desarrolla el 4741 y reitera que “está prohibido el ingreso al país, de residuos nucleares y desechos tóxicos (nada nuevo pues es lo que dice la Constitución, que se quedo corta) en tanto que los desechos catalogados como peligrosos solamente podrán entrar si cumplen lo consagrado en el convenio de Basilea”. Se mantiene, entonces, la puerta abierta a los otros. Esta resolución no tiene dos sino cinco artículos, pero nos conduce a la misma incertidumbre. Sobre todo que la tendencia internacional en este campo se inclina a considerar “que la mejor forma de solucionar los problemas originados por los residuos peligrosos es no generarlos”. Y menos importarlos.

En realidad, si viviéramos en un país administrado por gobiernos serios, las normas existentes serían suficientes para neutralizar el tráfico de residuos peligrosos. Sin embargo, se sabe que no es así y por ello es necesario contar con normas tajantes y claras que eviten la posibilidad de ingreso al territorio nacional de sustancias de extrema peligrosidad.

miércoles, agosto 02, 2006

Jornada contra el IVA y todo lo demas

Columna publicada en Vanguardia Liberal en agosto 2 de 2006

Colombia es uno de los países más injustos del planeta. Y la aberrante situación no tiende a corregirse sino a agravarse, con el paso del tiempo y de los gobiernos, incluido el actual. No son inventos de la oposición, es la única conclusión que podemos sacar después de analizar los indicadores sobre educación, desigualdad de ingresos y pobreza. Estamos muy mal incluso a nivel de América Latina, donde los otros países no es que estén muy bien. ¿Germinará la paz algún día en medio de esta extrema desigualdad y creciente pobreza?

Lo cierto es que el terrorismo no cede y tampoco las violencias desatadas por bandas organizadas y desorganizadas de delincuentes rurales y urbanos, muchos de ellos niños y jóvenes que atracan e incluso matan ciudadanos. El detalle es que a estos problemas, relacionados con la degradación social, poca atención se les presta. Frente al desolador panorama cualquiera pensaría que una de las prioridades de los gobiernos sería reducir la iniquidad y la miseria. Ahora, no se trata de arruinar a los que tienen, sino de mejorar la situación de los que nada poseen. ¿No será que la violencia cedería algo si la mayoría tuviera acceso a la comida sana, el empleo digno, la vivienda espaciosa y la educación? En la pirinola esta jugada equivale a: todos ganan.

Pero no, lo que vemos en gobiernos como el reelegido es que las políticas no reducen las desigualdades, sino que las profundizan. Consultores internacionales del gobierno (USAID), por ejemplo, concluyen que la regulación de la energía en Colombia “favorece a los ricos a costa de los pobres”. La reforma laboral uribista no generó empleos, pero eliminó parte de las horas extras que devengaban enfermeras, obreros, celadores. El escandaloso aumento de la gasolina, por lo demás, continúa golpeando a la clase media y a los más llevados mientras que las multinacionales siguen haciendo de las suyas.

Según un columnista de El Espectador, las alzas en los combustibles sólo afectan a los ricos que andan en “burbujas”. ¿Qué opinarán de estas despistadas opiniones los pequeños trasportadores rurales y urbanos de alimentos y pasajeros? ¿O los mensajeros motorizados? ¿O los profesionales que sobreviven transportando escolares o manejando taxis?

El IVA propuesto para la canasta familiar es un caso aparte. Para los promotores de la Primera Jornada Nacional de Protesta contra el IVA familiar: “Nos produce indignación, por INMORAL, la propuesta de reforma tributaria que fue introducida al Congreso el pasado 20 de julio. Ella pretende reducir los impuestos a los que más tienen y trasladarlos a los que menos tienen, colocándole, entre otras cosas, IVA a los productos de la canasta familiar”. Sí, a la yuca y el plátano. Se propone, entonces, que el próximo 9 de agosto nadie compre nada. “Ese día no acudamos a ningún centro comercial, no compremos gasolina, no usemos celulares, no usemos teléfono fijo, reduzcamos el consumo de servicios públicos privados”.

jueves, julio 27, 2006

El Ministerio de la Destrucción Ambiental

Columna publicada en Vanguardia Liberal en julio 26 de 2006

Tal vez podríamos llamar así al Ministerio de Medio Ambiente, Vivienda y demás arandelas después de sus cuestionadas actuaciones durante la administración del presidente Uribe. En nota publicada en El Tiempo, el ex ministro Ernesto Guhl Nannetti, recuerda que el desbarajuste empezó con la fusión del Ministerio de Ambiente con Desarrollo, a este engendro se le asignó el tema Vivienda. “El resultado es que no se ha hecho ni suficiente vivienda ni se ha logrado mantener ni mejorar el ambiente. En el juego de la perinola esto equivale a: todos pierden”, señala Guhl.

Además, añade, “se han tomado medidas regresivas sobre el medio ambiente y la salud pública, tal vez con el ánimo de atraer la inversión extranjera, como si esto se justificara a cualquier costo”. Así mismo, se han “reducido las exigencias para otorgar licencias ambientales”, se “han hecho más laxas las normas sobre contaminación del aire”, se “aprobó una Ley de Bosques que pone en peligro nuestro patrimonio forestal” y se está perfilando una “Ley del Agua, impulsada por el Banco Mundial, como agente de las empresas que conforman el cartel de las multinacionales del agua”.

Para completar, la exministra Sandra Suárez derogó el pasado 10 de mayo la resolución 189, que prohibía la importación de residuos peligrosos. La insólita decisión motivó una avalancha de protestas; en opinión del ex ministro Manuel Rodríguez Becerra: “Colombia pasó de contar con un régimen de prohibición total de importación de desechos peligrosos a un régimen abierto, en el cual se abre la posibilidad de introducir dichos desechos al país”.

El fin de semana El Espectador revelo que –después de desaparecer la incomoda resolución 189- la exministra Suárez le otorgo una licencia ambiental a la empresa Baterías MAC, que pertenece a la familia del ex ministro de Minas y conocido empresario, Luís Ernesto Mejía. Este, declaro el lunes que: “con la nueva medida sobre tóxicos (una resolución expedida a las carreras por el nuevo ministro), todo queda claro”.

El detalle es que la resolución 1402 de julio 17 no aclara nada. Para el ex ministro Manuel Rodríguez: “seguimos en lo mismo”. Cierto, pues la 1402 simplemente reitera la prohibición Constitucional, que sólo se refiere a los residuos tóxicos y radioactivos, es decir, a 2 de los 9 considerados como peligrosos por la legislación (Sobre el tema, escribí una nota para Cátedra Libre de la UIS, en la edición que se distribuirá con Vanguardia Liberal el 6 de agosto).

Por su parte, el senador Jorge Enrique Robledo señala: “Cuánto me temo que éste sea otro de los desastres del TLC con Estados Unidos, acuerdo que, como se sabe, exige adecuar las normas internas a lo pactado”. Supongo que los colombianos que votaron por mister Uribe están de acuerdo con estos atentados contra la calidad y disponibilidad del agua, el aire y la comida. Y con el gancho al hígado que propinara el TLC al ambiente y… a la producción nacional ¿O no?



viernes, julio 21, 2006

La monita que sabía demasiado

Columna publicada en Vanguardia Liberal en julio 19 de 2006

La mujer que sabía demasiado es la última obra de Silvia Galvis, la notable periodista y escritora santandereana. Esta es una de esas novelas que el lector no desea terminar, para prolongar el placer de la buena lectura; pero –al mismo tiempo- no puede desprenderse de la trama, así que uno acaba leyéndola en un par de sentadas. La historia –completamente ficticia- es la siguiente: el presidente de una presunta democracia llega al poder con el apoyo económico de narcotraficantes, que temen ser extraditados. Más tarde el pastel se destapa, el tesorero de la campaña y el ministro de defensa confiesan, y ambos terminan en la guandoca, con un grupo de parlamentarios.

Sin embargo, el principal beneficiario de los aportes resulta exonerado por sus jueces; claro que los jueces no eran jueces sino congresistas que también recibieron platica de los narcos o puestos y contratos del presidente. Este, también fue apoyado por una rubia teñida (asociada a narcotraficantes) que se tomaba fotos con el mandatario y era invitada a actos oficiales. Pero la monita decide contarle todo a la fiscalía y termina acribillada por sicarios. El monicidio es investigado por el fiscal Bruno Nolano, quien establece una relación entre: círculo presidencial, narcoempresarios y sicarios.

No voy a revelar la apasionante trama ni el final pues me arriesgo a que Silvia me mande al Escorpión, uno de sus personajes. Pero sí vale la pena recordar que –como señala la autora- la realidad puede resultar más increíble que la ficción. Fíjense lo que pasó con el expresidente Samper, nombrado en la embajada de Francia por su antiguo socio en el autodenominado Poder Popular: el presidente Uribe. Considerando la cercanía entre ambos y sus antecedentes no fue ninguna sorpresa su nombramiento, lo raro es que no lo haya nombrado antes.

Se ha dicho que su gestión favorecería el intercambio humanitario impulsado por Francia. Lo que resulta dudoso pues Ingrid Betancourt, la supuesta beneficiaria, deja mal parado a Samper en un libro muy leído en Francia: La rabia en el corazón. En éste se recuerda que la campaña liberal recibió dinero del narcotráfico. Que Samper tenía una estrecha relación con Elizabeth Montoya, la monita retrechera, quien lo trataba de Ernestico, todos vimos la famosa foto. Que la monita fue asesinada después de contactar al fiscal, así como el chofer de Serpa, antes de declarar. Se sabe, además, que varios congresistas acabaron en el pote.

No le faltaron, entonces, motivos para renunciar a mister Pastrana, otro viejo socio del presidente Uribe. Lástima que Andresito no se escandalice por otros cuestionados episodios, como los relacionados –por ejemplo- con el apoyo de la Gata o Santofimio a la campaña de Uribe o los tejemanejes que se urdieron en torno a los bancos Andino y Pacifico; que involucran a personajes muy cercanos al Pastrano-uribismo, como Carolina Barco, Luís Alberto Moreno y Fernando Londoño, entre otros. Al respecto, recomiendo el libro Los Farsantes, del reconocido investigador Alberto Donadío.

miércoles, julio 12, 2006

Ojo con los cerros de Bucaramanga

Columna publicada en Vanguardia Liberal en julio 12 de 2006

Continúa en Bogotá la controversia por la decisión de las autoridades de derribar varias viviendas construidas en una zona de reserva de los cerros orientales de la capital. En los últimos años la proliferación de construcciones en estas zonas, es un hecho que ha afectado los recursos hídricos y seguramente la calidad del aire y el microclima de la ciudad. Esta experiencia negativa debe servirnos en Bucaramanga para evitar repetir los mismos errores.

De ahí que me parece pertinente la denuncia que ha presentado a la CDMB el arquitecto Claudio Beltrán (sobre los cerros de Bucaramanga) y que ya circula entre los ambientalistas de la ciudad. En los cerros orientales de Bucaramanga existe una importante vegetación “con árboles centenarios, es el sitio de nacimiento de varias quebradas y rincón de vida para numerosas especies animales como zorros grises, ardillas, osos hormigueros, armadillos e iguanas”.

Señala Beltrán en su oficio al director de la CDMB: “Hace aproximadamente cuatro meses, la firma URBANAS S.A. inició el proceso de venta al señor Guillermo Bohorquez de un terreno de 5,4 hectáreas, localizado en lo que se conoce como Hacienda Puyana, que está dentro del Distrito de Manejo Integrado, DMI, como Zona de Recuperación para la Conservación. El señor ha manifestado su intención de construir allí una vivienda y explotar el terreno con varios cultivos. Me he dirigido en varias oportunidades a la CDMB (carta del abril 4 al Ingeniero Hernando Guevara y a la Ingeniera Gloria Séfora Lozano), siendo infructuosa mi iniciativa”.

“El pasado 1º de julio el señor Bohórquez inició la roza y adecuación del terreno, comenzando la destrucción del sotobosque y alterando la configuración del paisaje, lo cual va a llevar con toda seguridad a que allí continúen estableciéndose otras personas, gracias a la ligereza de una firma urbanizadora que vende estos lotes a sabiendas de que allí no se puede construir ningún tipo de edificación ni transformar el medio natural existente”.
“El 1º de julio pedí la intervención de la Policía Ambiental, la que le advirtió al señor Bohórquez que no podía continuar con la macaneada del terreno. No obstante, este reinició los trabajos, habiendo destruido ya más de una hectárea de cobertura vegetal, sin que la CDMB se hubiera hecho presente a pesar de que notifiqué telefónicamente a la Ingeniera Gloria Séfora sobre este particular. Le solicito en forma respetuosa se me informe la razón por la cual la CDMB no se hizo presente para frenar esta agresión ambiental y que la Corporación, como autoridad máxima ambiental, proceda a apersonarse en forma INMEDIATA del caso, impidiendo la continuidad de la intervención por parte del señor Bohórquez, así como tomando las medidas determinadas en la Ley 99 de 1993 (entre otras)”.

Tengo entendido que los hechos han ocasionado roces entre los vecinos, por lo que resulta urgente la intervención de los funcionarios para evitar que la situación se complique. La CDMB y la Alcaldía tienen la palabra.

Contaminación en edificio El Doral

Columna publicada en Vanguardia Liberal en julio 5 de 2006

En términos generales, las autoridades enfocan el control de la calidad del aire a focos de contaminación en espacios abiertos, como es el caso de las industrias o los vehículos. Y eso está bien, son evidentes los desastrosos efectos de estas descargas sobre el medio natural y humano. Sin embargo, los estudiosos han descubierto que los problemas existentes en espacios cerrados pueden ser más graves que los registrados al aire libre. De ahí que se adelantan estudios en diferentes países para establecer la calidad del aire en los hogares. En Colombia poco o nada se ha hecho en este campo.

Los contaminantes del aire interno provienen de fuentes diversas como: procesos de combustión (estufas, calentadores, vehículos), productos de uso doméstico (limpiadores, pesticidas y demás) y materiales de construcción (asbesto), entre otros. Este es uno de los temas tratados en un libro de mi autoría, próximo a ser publicado: Venenos en el Hogar (Disculpen la auto-cuña).

Algunas de estas sustancias pueden matar lentamente: es el caso del benceno (en la gasolina) o el asbesto, contaminantes relacionados con el cáncer. Otros compuestos pueden matar muy rápido, como el monóxido de carbono, resultado de la combustión incompleta. Millones de personas están expuestas a estas sustancias sin percatarse de su peligrosidad, de ahí la importancia de insistir en las campañas educativas.

Lo anterior a manera de introducción a la denuncia que presentaron ante la CDMB algunos residentes del edificio El Doral (calle 44, carrera 28) de Bucaramanga. Según los vecinos, el edificio “fue construido burlando normas ambientales y de sentido común”. Ya que “no se planificaron ni se construyeron ductos adecuados para la salida de los gases que expiden los 48 vehículos que se guardan en el sótano”. El resultado es que los gases extraídos de los garajes son descargados en los patios de los apartamentos 101 y 102 y “por razón de ubicación y vientos van directamente a la habitaciones”.

Grave pues estos gases y vapores pueden ocasionar graves perjuicios a la salud. La denuncia resalta que una señora, con problemas en las vías respiratorias, “deberá ser operada el mes entrante”. Los afectados se han dirigido a la CDMB, que seguramente analizará la situación y tomará las medidas correspondientes. Este caso permite llamar la atención sobre la importancia de considerar estos aspectos en el momento de diseñar y construir nuevas edificaciones.

Sobre todo que en los últimos años existe la tendencia a construir viviendas cada vez más pequeñas, en las que la calidad del aire es cada vez peor. Y no sólo en los barrios populares, donde este gobierno cometió la barbaridad de aprobar viviendas de sólo 35 metros cuadrados. También en casos como El Doral (estrato 6) o el de muchas viviendas de estratos 3 y 4 en las que el garaje está localizado al lado del comedor. Diseños que no se deberían permitir, recordemos que los vehículos despiden contaminantes durante el estacionamiento e incluso después de apagar el motor.

miércoles, junio 28, 2006

Otro profesor universitario asesinado

Columna publicada en Vanguardia Liberal en junio 28 de 2006

Me entero, a través de Internet (pues para los demás medios, la noticia pasó desapercibida en medio del fútbol y las rumbas del puente festivo), del asesinato del profesor Gustavo Loaiza de la Universidad de Antioquia. El docente de 57 años se tomaba el viernes pasado un par de cervezas frente a la universidad, cuando se le acercó un sicario y le propinó un disparo en la cabeza. Loaiza se desempeñaba en el Departamento de Matemáticas y fue cofundador de los semilleros de matemáticas. Según su Decano, creó un programa “llamado Plan Padrino, que consistía en contactar empresas para solicitar recursos para ayudar a los estudiantes más pobres”.

Su nombre no estaba incluido en la lista de 29 profesores y estudiantes amenazados por las llamadas “nuevas autodefensas”, que no son otra cosa que el viejo narcoparamilitarismo, que ya cuenta con 22 nuevos grupos en Colombia, según la revista Cambio. La semana pasada también fueron amenazados miembros de la Universidad Nacional de Bogotá. El oscuro grupo advirtió que "ajusticiará a todo aquel que participe en actos terroristas que amenacen al centro educativo y al país”.

En el momento de escribir esta nota no se sabe quienes están detrás del asesinato de Loaiza pero el hecho ha disparado todas las alarmas pues –en el país de la Seguridad Democrática uribista- las amenazas hay que tomarlas muy en serio. Recordemos que en el 2004 fue asesinado en Barranquilla, el reconocido profesor universitario Alfredo Correa de Andreis, crimen que -como muchos otros- continúa en la impunidad. Lo último que se supo fueron las declaraciones del ex jefe de informática del DAS, Rafael García, quien afirmó en su indagatoria que "funcionarios de la seccional del DAS en Bolívar acabaron con la vida del profesor Alfredo Correa de Andreis". El profesor fue acusado por un reinsertado de “ideólogo de las FARC” y encarcelado. Sin embargo, más tarde fue completamente exonerado por la justicia pero ejecutado por las extrañas fuerzas que están tomándose el país.

Mientras que los inocentes son condenados y asesinados, los verdaderos delincuentes disfrutan de su jubilación en sus fincas de recreo, manejan vehículos blindados presidenciales o son protegidos por las fuerzas del orden (según hipótesis planteada en torno a la reciente masacre de policías en Jamundi).

Claro que no son sólo los profesores universitarios los que están amenazados en la Era de Uribe, sino también los maestros, estudiantes, sindicalistas, periodistas y defensores de los derechos humanos. La semana pasada fue asesinado (también de un tiro en la cabeza) en el norte de Bucaramanga el líder comunal Bianor Calderón García, en su propio barrio, muy cerca de su casa. No se trata de incidentes aislados pues, según informó Vanguardia Liberal, ya son cuatro los líderes cívicos de barrios populares que caen en manos de los violentos, y muchos otros están temerosos. Y con razón, de acuerdo con el informe de Cambio, 25 líderes comunales han desaparecido en Ciudad Bolívar en Bogotá desde septiembre del 2005.

miércoles, junio 21, 2006

Bomba social en Bucaramanga

Publicado en Vanguardia Liberal en junio 21 de 2006

El periodista César Baeza presentará unas fotografías (el próximo viernes) sobre una cara del Área Metropolitana de Bucaramanga, que pocos conocen… y que muchos prefieren no conocer. La exposición será en el Museo de Arte Moderno, auspiciada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR. Según la entidad, Colombia alberga 2.5 millones de “refugiados internos o desplazados”. William Spindler, portavoz del ACNUR, ha señalado: "Nosotros calificamos la situación en Colombia como la peor crisis humanitaria en el mundo, fuera de África".

La situación podría ser peor, según otras fuentes, que manejan cifras más altas que las de ACNUR y el gobierno. Y es que este gobierno –además de especializarse en la manipulación de las cifras (recordemos la salida abrupta del director del DANE)- no está haciendo nada para enfrentar el enorme problema. Advierte Spindler: “Podemos decir que, desde el punto de vista de la efectividad en velar porque los derechos de los ciudadanos se cumplan, el gobierno colombiano está fallando en sus responsabilidades”.

Muchos de estos colombianos han sido despojados de sus tierras por los grupos armados y sus patrocinadores, otros expulsados por sus ideas políticas y la mayoría desterrada por un sistema económico que no persigue disminuir las desigualdades, sino profundizarlas. Estas familias son las victimas preferidas de los desastres, pues muchos viven cerca a los ríos, en laderas erosionadas o al borde de abismos. Para completar, no tienen acceso a servicios básicos y viven en asentamientos que pueden ser calificados de inhumanos.

La mayoría de nosotros sólo conocemos a los marginados cuando se instalan en las calles o los semáforos, a limpiar parabrisas o a vender mandarinas. Muchos nos quejamos porque molestan y afean el paisaje urbano; de ahí que la propuesta es hacerlos invisibles, ya que reducir la injusticia social es considerado muy complicado. Así que hay que quitarles su única opción de supervivencia y regresarlos a donde deben estar: a sus cambuches. Y que no jodan tanto, por que se exponen a un nuevo desplazamiento. Mano firme para ellos y corazón grande para los que los desplazaron.

Esa es la realidad que ocultan algunos medios y que muestra la exposición de César Baeza. Sus fotografías ilustran las terribles condiciones que padecen los confinados en las Bodegas en el Café Madrid; cientos de personas respirando y transpirando en un espacio oscuro y cerrado. En Girón, muchos cambuches instalados al borde del precipicio. Una situación igualmente dramática se vive por los lados de Piedecuesta, donde se ha registrado una vertiginosa ocupación de las lomas de Guatiguará por miles de desplazados. En el González Chaparro (Floridablanca), una de las “soluciones” de los gobiernos, algunos de sus moradores afirman que vivían mejor en los cambuches. Sin mencionar lo que viene ocurriendo en el norte de la ciudad.

¿Será que alguno puede pensar seriamente que aquí va a haber seguridad mientras persista esta aberración social?

miércoles, junio 14, 2006

Cosméticos con ingredientes indeseables

Publicado en Vanguardia Liberal en junio 14 de 2006

El decreto 219 de 1998, que reglamenta en Colombia el control y vigilancia de los cosméticos, los define así: “Se entenderá por producto cosmético toda sustancia o formulación de aplicación local a ser usada en las diversas partes superficiales del cuerpo humano: epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos o en los dientes y las mucosas bucales, con el fin de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto y protegerlos o mantenerlos en buen estado y prevenir o corregir los olores corporales”.

Estos productos son, en términos generales, mezclas de muchas sustancias que tienen diferentes efectos sobre la salud. Como ya he mencionado en este espacio, la Food and Drug Administration de los Estados Unidos y otras entidades han publicado listas de las sustancias químicas indeseables presentes en los cosméticos. Algunas están relacionadas con el cáncer, otras son irritantes de la piel, otras más afectan el cabello, hay también alteradores hormonales y simples venenos.

En el año 2005 Greenpeace publicó Cosmétox, una guía sobre los cosméticos y perfumes que podrían ocasionar problemas de salud. Entre las sustancias químicas reseñadas se destacan los ftalatos y los alquilfenoles: “compuestos persistentes y bioacumulables relacionados con la perturbación del sistema hormonal y efectos sobre el aparato reproductivo”.

Para establecer la toxicidad de los cosméticos se realizan experimentos con animales. En el año 2003, se estimaba que 38.000 animales (conejos, hámsters, ratones y monos) eran sacrificados cada año para que las mujeres y los hombres utilicen lápices labiales, cremas humectantes, lociones y todo tipo de productos de la industria cosmética. En la Unión Europea, después de múltiples presiones de las Asociaciones Defensoras de Animales, estos ensayos fueron prohibidos… a partir del año 2009. “Un lapso demasiado largo para los defensores de los animales y demasiado breve para los laboratorios” señalaba un analista europeo.

En la revista francesa Que Choisir (Que elegir), de la Unión Federal de Consumidores de abril de este año, se publica un documentado informe sobre estos productos, con el título: “Maquillajes: demasiados ingredientes indeseables”. Los autores presentan una larga lista de productos químicos restringidos en varios países o cuestionados por los investigadores, como es el caso de la trietanolamina, los parabenos, el petrolatum y el triclosan, entre otros. Esta lista la comparan con los componentes de marcas usadas en todo el mundo (ésta es una de las características de la globalización neoliberal: hoy los pobladores del sur geopolítico nos podemos intoxicar con los mismos venenos que se usan en el norte industrializado).

Veamos: en las mascarillas marca NIVEA detectaron 13 sustancias a evitar. En REVLON 11 y en LOREAL 9. En labiales: la marca GEMEY y LOREAL tenían 20 sustancias a evitar mientras que YVES ROCHER “sólo” 18. Con los labiales hay que tener especial cuidado por obvias razones. Sobre sombras: GEMAY 18 cuestionadas, LOREAL 10 e YVES S. LAURENT 8. Algo parecido para mascarillas y limpiadores. La revista recomienda el uso de productos “Bio”, que ya se encuentran en el mercado.

domingo, junio 11, 2006

Otro triunfo de la abstención

Columna publicada en Vanguardia Liberal en mayo 31 de 2006

Pronosticaba Antonio Caballero en su columna de Semana, antes de las elecciones: “Mucha gente va a votar para reelegir a Álvaro Uribe como votó por los uribistas del Congreso: bajo amenazas. Otros van a votar porque son electores amarrados del clientelismo tradicional. Otros más porque han sido los beneficiarios directos de este gobierno y necesitan que Uribe repita para consolidar su posición económica y política: los paramilitares que no han entregado sus armas ni piensan entregarlas, no han devuelto sus fortunas robadas ni piensan devolverlas. No han desmantelado sus siembras ni sus tráficos de drogas ni piensan desmantelarlos. Todo eso constituye el núcleo duro del uribismo, y en la semana que falta no va a cambiar su intención de voto, ni lo haría aunque saltaran más escándalos. Porque esos escándalos se refieren precisamente a ese núcleo. Para los uribistas no son escandalosos: son su propio modus vivendi, y quieren mantenerlo”.

No estoy del todo de acuerdo con el periodista, me parece que también hacen parte de ese núcleo muchas personas que creen de buena fe que el reelecto está conduciendo al país por el buen camino. Lo creen a pesar de los informes negativos sobre inseguridad urbana, pobreza, empleo, vivienda, desplazamiento, deterioro ambiental y educación. A pesar de la bochornosa entrega total a los gringos y de los incontables escándalos en diferentes entidades oficiales. De estos, lo más aterrador es la penetración de las mafias en instituciones bajo el mando directo de Uribe; ya se conoce lo del DAS, pero lo de Jamundí puede ser más grave.

Cuando les comento lo anterior a mis amigos uribistas de buena fe, siempre me dicen: “imposible que seamos millones los equivocados”. Siempre les respondo: millones se equivocaron con Fujimori o en Estados Unidos con Bush, reelegido a pesar de sus frecuentes metidas de pata.

Hay que reiterar que no fue la mayoría la que reeligió a Uribe, es más preciso decir que los uribismos son las minorías que –sumadas- lograron más votos. Uribe sacó menos de 7.4 millones de un potencial de 26.7 millones, es decir, el 27.5% de los que pueden votar. Esto significa que más de 19 millones no lo apoyaron y los abstencionistas fueron unos 14.7 millones (55 % de abstención, el doble de su votación), ésta continúa siendo la verdadera mayoría.

Y éste es el reto del Polo Democrático Alternativo, que se consolida como la segunda fuerza política del país: ¿Cómo llegar a esas mayorías incrédulas? El candidato Carlos Gaviria, quien realizó una histórica proeza electoral, ha señalado que lo saludable para la democracia es mantenerse en la oposición y esto implica el rechazo a la burocracia oficial. Algo que muchos no resistirán, como se vio en Santander tras la última elección al Congreso. Decantar el proceso de unión, reglas de juego claras y mucha educación política, son algunos de los aspectos sobre los que habría que trabajar para la consolidación del PDA, sobre todo en el ámbito regional.

miércoles, mayo 24, 2006

Votemos por la Democracia

Columna publicada en Vanguardia Liberal en mayo 24 de 2006

Unos estudiantes me regalaron unas canciones del venezolano Ali Primera. Que raro, me dije ¿Por qué se interesan estos jóvenes por tonadas de hace 30 años? Me bastó con volver a escuchar uno de sus éxitos -Las casas de cartón- para recordar que las cosas no han cambiado mucho, desde la época de Ali. “Que triste se oye la lluvia, en los techos de cartón. Que triste vive mi gente, en las casas de cartón”. El último informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados concluye que Colombia es, después de Sudan, el país que tiene el mayor número de desplazados del mundo. Para corroborar lo anterior es suficiente con visitar los suburbios de Bucaramanga u otras ciudades ¿Podemos considerar democrático a un régimen que propicia semejante iniquidad?

Mientras los banqueros han visto multiplicarse sus ganancias en este gobierno, las casas de cartón continúan invadiendo las urbes. Claro que otros pobres viven en ratoneras, no de cartón, sino de cemento, pero en medio de la misma promiscuidad y pobreza extrema. No son desplazados por la violencia o los desastres, sino por un sistema que no busca superar la desigualdad sino profundizarla. Ya que el desempleo no ha bajado, pero sí ha subido la inestabilidad laboral, el subempleo y una informalidad que condena a los pobres a la desesperanza. Son los esclavos del siglo XXI. La situación de millones en Colombia no tiende a mejorar, todo lo contrario. Y ¿cómo va a mejorar si Uribe no admite la existencia de una crisis humanitaria, ni las raíces del conflicto? ¿Si se empeña en firmar un TLC que complicará aun más la situación?

Por eso votaré el domingo por Carlos Gaviria. Porque guardo la esperanza de que en un futuro cercano no tengamos tantas casas de cartón ni millones de niños viviendo en ellas. El candidato Gaviria ha señalado: “Nunca había sido más claro el dilema para el pueblo colombiano: prolongar una propuesta autoritaria y retardataria o construir una propuesta democrática para el bien de Colombia”. Ese es el dilema. ¿Por qué tanto miedo a la izquierda democrática? Recordemos que los gobiernos de Lucho Garzón en Bogota, Lula en Brasil, Bachelet en Chile o Zapatero en España no han acabado la democracia, todo lo contrario, buscan consolidarla.

Uribe, que posa de muy religioso, considera que los que se preocupan por los pobres son “comunistas disfrazados” y privilegia los medios violentos para solucionar los problemas sociales. Jesús de Nazareth dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados” y “Bienaventurados los que trabajan por la paz, por que serán llamados hijos de Dios” ¿Será que Jesús también era comunista?

Amigo lector, vote por el que usted quiera, pero vote. A pesar de lo que sostienen algunos, nada esta definido. Las encuestas sugieren que Uribe ganará, pero el viernes perdió frente a Carlos Gaviria en la Plaza de Bolívar de Bogota. Si no me creen, vean las siguientes fotos.

martes, mayo 23, 2006

Manifestación de Carlos Gaviria en Plaza de Bolivar, Bogota, domingo 21 de mayo 2006

Los desastres y la gestión ambiental

Publicado en Vanguardia Liberal en mayo 17 de 2006

Muchos colombianos todavía piensan que la causa de los desastres es “la ira divina”. Me parece que Dios no castiga a nadie, más bien las sociedades cosechan lo que siembran. En Colombia hemos sembrado (y continuamos) injusticia social, ignorancia y corrupción ¿Qué esperamos cosechar aparte de más pobreza y violencia? Así ocurre con la gestión ambiental, relacionada con las catástrofes que vienen azotando al país y el mundo. Si no tomamos en serio, por ejemplo, el principio mundial de precaución: ¿Cómo esperar que las cosas mejoren?

Es que muchas –tal vez todas- estas tragedias podrían haber sido evitadas -o minimizados sus efectos- si se aplicara lo que recomiendan la legislación, la ciencia y la ética. Es el caso de Girón o Nueva Orleáns en el 2005 o de la laguna de Fuquene y muchos otros, este año. ¿Acaso fue Dios el que propuso o permitió la construcción de barrios e industrias en el cauce del Río de Oro? ¿Fue él el que decidió no reparar las murallas que protegían la ciudad estadounidense, por que era más importante continuar con la masacre en Irak? ¿El que impulsó la desecación y eutrofización de la Laguna de Fuquene?

Sobre las tragedias asociadas al invierno que azota al país, señala el IDEAM: “esta temporada tiende a ser más intensa por, además del ciclo normal del invierno, la posible formación del fenómeno La Niña y el efecto invernadero”. La Niña es el evento frío del Pacífico, contrario al evento cálido: El Niño. El efecto invernadero es un fenómeno benéfico, porque regula la temperatura de la tierra. Sin embargo, los estudios advierten sobre cambios en el invernadero terrestre, producidos por la emisión de gases por parte de las sociedades humanas. Las catástrofes ocurridas son poca cosa, comparadas con lo que podría ocurrir si las tendencias no cambian. Por ello se firmó el protocolo de Kyoto, que ha sufrido la oposición de las trasnacionales asociadas al gobierno del presidente Bush.

A pesar de que las limitaciones intelectuales y éticas de Bush resultaban evidentes desde el principio, los estadounidenses lo reeligieron. Claro que ahora están muy arrepentidos de votar por uno de los peores gobernantes de los Estados Unidos. Hoy le están retirando su apoyo hasta miembros de su propio partido. El caso es que Dios no eligió ni reeligió al desacreditado mandatario, fueron los gringos. ¿La voz del pueblo es la voz de Dios? Sólo si el pueblo tiene acceso a información apropiada y suficiente, lo que no ocurre ni en Colombia ni en Estados Unidos.

En el país, nos acercamos a otra elección crucial. No se trata de elegir a una u otra persona sino una u otra forma de enfrentar y solucionar los problemas. Si tenemos muchos problemas de contaminación y desastres ¿Es lógico que se pretenda acabar –como se lo ha propuesto este gobierno- con lo poco que había en términos de legislación e instituciones ambientales? Minambiente se quedo sin ambiente y en la legislación de aguas y bosques vamos para atrás, como el cangrejo.

jueves, mayo 11, 2006

Los recursos naturales: ¿para quien?

Columna publicada en Vanguardia Liberal en mayo10 de 2006

En su columna del domingo, el senador Hugo Serrano se refiere a la irregular distribución de las ganancias derivadas de la explotación del petróleo colombiano. Explica como el incremento de los precios internacionales del crudo no beneficia al colombiano del común y concluye: “Es ilógico que mientras los colombianos somos cada día más pobres, las multinacionales se estén llenando los bolsillos con nuestro petróleo ¿Es esto justo?” Si existiera la voluntad política, esta situación podría ser cambiada a través de mecanismos legales, como los que propone el senador o los aplicados en otros países, como Bolivia.

Es un tema de mucho interés pues esta iniquidad explica –en parte- por que existe tanta pobreza en un país con muchos recursos naturales, como Colombia. Nuestro país posee petróleo, gas y carbón. Pero también oro, níquel y otros minerales. Así mismo, agua, biodiversidad, todos los climas y miles de kilómetros de costas. No vivimos, entonces, en un país “pobre”, sino en un territorio pobremente administrado; por gobiernos comprometidos, más con los intereses de unas elites locales y las transnacionales de los negocios, que con el pueblo colombiano.

En el caso del carbón, la congresista wayuu Orsinia Polanco del Polo Democrático, propone que se nacionalice, pues en las actuales condiciones este recurso poco beneficia a los colombianos. Polanco señala que en el Cerrejón “Ni siquiera se habla español, sólo ingles. Ninguna mina es colombiana. Eso es aberrante” Por supuesto que para algunos uribistas, como Rudolf Hommes, la nacionalización de los recursos –como la planteada por Evo Morales en Bolivia- es un viaje “al pasado”. ¿Por qué debemos considerar un retroceso el que los recursos naturales beneficien -primero que todo- a los dueños de los mismos?

Ahora, los buenos negocios se encuentran en la valorización de los recursos naturales, a través de procesos científicos y tecnológicos. Y es aquí donde tenemos otro punto débil pues el conocimiento no lo regalan, esta protegido por patentes. De ahí que mientras estos países no tomen en serio los temas investigación-educación poco avanzaremos. En este sentido, recientes informes (Procuraduría y Banco Mundial) sobre los resultados educativos-investigativos en el país en los últimos años son -en extremo- preocupantes.

Es ya tradicional –desde los años del senador McCarthy- que cuando algún líder o partido político del sur plantea un uso más equitativo de los recursos naturales, sea tildado de “comunista”. Así lo ha planteado con claridad el candidato presidente y lo repiten con entusiasmo sus seguidores. A pesar de que nadie ha propuesto empobrecer a los que ya tienen, sino de mejorar la situación de los que nada tienen. Esto finalmente nos beneficiaría a todos, pues menos pobreza implica una mayor demanda interna de bienes, más recaudo de impuestos y sobre todo menos inseguridad.

En su novela El Triunfo, acida critica a la intervención de los gringos en América Latina, el gran economista John Kenneth Galbraith (asesor de varios presidentes de Estados Unidos, fallecido hace poco) señalaba que el comunismo es algo muy diferente al socialismo y que “Sólo los ignorantes confunden las dos cosas”.

sábado, mayo 06, 2006

Carlos Gaviria en Bucaramanga

Columna publicada en Vanguardia Liberal en mayo 3 de 2006

El país atraviesa por una grave crisis, el asesinato de la hermana de Cesar Gaviria (un duro crítico del proceso Uribe-paramilitares) es el último episodio de una situación que tiende a degradarse. Aunque no se sabe quienes fueron los responsables del crimen, el hecho es que se registro una insólita falla en la seguridad. ¿Cómo es posible que mientras al paramilitar Jorge 40 le prestan un carro blindado de uso presidencial a la empresaria le eliminan la precaria seguridad con que contaba?

A este y otros asesinatos, se suma el fracaso rotundo de los programas de lucha contra las drogas, el rearme paramilitar, la infiltración armada en las instituciones y la inquietante expansión de la miseria y violencia urbanas. Hay que reconocer que esta es una inseguridad bien democrática, por que nos afecta a todos, claro que sobre todo a los de la oposición, que ya habían manifestado sus temores antes del crimen de Liliana Gaviria.

De ahí que las elecciones del 28 de mayo son cruciales. Se trata de decidir sobre cuál es el país que queremos. En el fondo, todos (o casi todos) aspiramos a vivir en una sociedad más amable y justa donde la mayoría tenga acceso al empleo, la vivienda, la salud y la educación. Así que el meollo del asunto no es el “que” queremos, sino el “como” lo logramos. Por ejemplo, la semana pasada el candidato presidente prometió en Bucaramanga “plena cobertura educativa” y “contratos indefinidos” para todos, lastima que no explico como lo haría, sobre todo que en el campo laboral su gobierno ha hecho todo lo contrario.

Ahora, no hay que olvidar las relaciones causa efecto. ¿Es posible la educación en medio de la hambruna? ¿Es viable la salud en medio de la ignorancia y la promiscuidad? ¿Florecerá la paz en medio de la miseria y la injusticia? ¿Habrá más empleo y menos pobreza con proyectos neoliberales como el TLC?

Las últimas encuestas abren la posibilidad de una segunda vuelta electoral. Según los analistas, el único candidato que puede detener la reelección (si no lo matan) se llama Carlos Gaviria. De ahí la importancia de tener claridad sobre lo que propone uno y otro candidato. Básicamente, frente a los problemas, las respuestas del candidato presidente son de tipo correctivo, léase militar y policial. En el Polo opuesto, Gaviria cree que es mejor y más barato prevenir que lamentar. Frente a la dosis personal y el narcotráfico el candidato presidente propone penalizar, fumigar, extraditar. Gaviria ofrece educar, prevenir, mejorar la calidad de vida.

Uribe no reconoce las causas históricas del conflicto armado, por lo que su propuesta es continuar indefinidamente la guerra. Gaviria sostiene que “las causas del conflicto armado provienen de las desigualdades sociales, la discriminación y la miseria” y plantea “que con un verdadero estado de derecho estas causas desaparecerán”. Carlos Gaviria visita Bucaramanga el sábado, almuerzo en el Club de Profesionales, Concentración en Plaza Galán a las 3 p.m. Informes: 6328288

miércoles, abril 26, 2006

Una seguridad muy insegura

Publicado en Vanguardia Liberal en abril 26 de 2006

Preocupan dos noticias que publico Vanguardia Liberal el lunes pasado. “En el primer semestre, según Medicina Legal, los homicidios crecieron 53%”. Pasamos de 47 casos el año pasado a 72 homicidios en el 2006, en la capital de Santander. Las autoridades atribuyen este incremento a la delincuencia, las venganzas, los ajustes de cuentas y las riñas. Es que los actos delincuenciales continúan progresando en Bucaramanga. Tanto que, según la otra noticia: “Los taxistas quieren armarse, para enfrentarse a los delincuentes”. Grave, pues mientras en el ámbito nacional se propone el desarme total, aquí algunos proponen todo lo contrario.

Sin embargo, se entiende la angustia de los conductores pues este año han asesinado a ocho de sus colegas y se registran unos 10 asaltos diarios. Claro que no son sólo los taxistas los afectados, ya que todos los días leemos y escuchamos sobre atracos en las calles y las casas. De seguir así vamos a necesitar acompañamiento militar, no solo para viajar a la costa por tierra, sino para ir a la tienda de la esquina. ¿Será que la Seguridad Democrática Uribista es capaz de colocarle un policía a la pata de cada colombiano?

“O nos garantizan la seguridad o nos armamos” advierten los taxistas. Pero ¿Si será que cuando todos nos armemos hasta los dientes desaparecerán las amenazas? ¿O será que el remedio es peor que la enfermedad? En Bogota, el menor Edwin Penagos resulto herido y paralítico, cuando se disparó el arma de uno de sus compañeros de clases. Son ya incontables los casos de heridos con balas perdidas, en medio de riñas callejeras o parrandas. De ahí que la Alcaldía de Bogota no ha propuesto el rearme, sino el desarme, a través de estrategias pedagógicas y acciones contra el contrabando y alquiler de armas.

Por supuesto que lo anterior no será suficiente, mientras persista la extrema pobreza que afecta a un número creciente de colombianos. Muchos ingresan a la ilegalidad por que la sociedad no les ofrece alternativas de supervivencia. El problema empieza cuando millones de niños sin niñez deben trabajar o prostituirse para mal vivir y crecen de medio del maltrato, la desesperanza y la ignorancia total. Todo ello ocurre en un país que no es pobre, sino muy rico en recursos naturales. ¿Por qué tanta pobreza en medio de tanta riqueza? El hecho cierto es que el antimodelo de “desarrollo” que se viene aplicando en el país esta orientado a profundizar las desigualdades, no a reducirlas.

En este contexto, el TLC neoliberal que pretende suscribir mister Bush con mister Uribe no mejorara sino que agudizara la crisis social en estos países, sobre todo con las secuelas que genera el rifirrafe con Venezuela. Y más pobreza e ignorancia solo traerá más violencia, así todos portemos una metralleta en la mochila. Decía hace poco el premio Nóbel Joseph Stiglitz, que en estos tratados “no priman intereses de equidad o democracia, sino los de grupos particulares, como las farmacéuticas y las petroleras”.

jueves, abril 20, 2006

Gringos y paramilitares: ¿Cogobiernan en Colombia?

Columna de opinión publicada en Vanguardia Liberal en abril 19 de 2006

Sobre los escándalos de los últimos días, señalaba la semana pasada que lo que está en juego en las próximas elecciones es la consolidación o no en Colombia de un “estado mafioso”, como han advertido varios analistas. Pero también se juega la posibilidad de convertir el país en punta de lanza de los intereses bélico-comerciales de la derecha estadounidense, en América Latina. Una derecha que se entiende muy bien con la criolla y que no desecha acuerdos con el crimen organizado o las dictaduras (remember Noriega, Irangate y demás). “No importa que sean unos HP, siempre y cuando sean nuestros HP”, es lo que dicen. Esto explicaría la benevolencia (en la extradición) con autores de masacres y envío de toneladas de droga a Estados Unidos y la dureza con los pequeños traficantes.

Otro hecho interesante: los estudios confirman que las estrategias para acabar el narcotráfico han fracasado. Si realmente se buscara erradicarlo: ¿no habría que cambiar lo que se viene haciendo? Si no es así, habría que preguntar: ¿Existe un interés real en acabar con el negocio? Recordemos que las mayores ganancias del narcotráfico quedan en Estados Unidos. Hay que analizar la incidencia de los gringos en el asunto, por que aquí no se mueve un alfiler sin el visto bueno de mister Bush.

No se puede perder de vista el contexto, pues algunos pretenden reducir esta crisis a un rifirrafe entre el exdirector del DAS, Jorge Noguera, y varios exdirectivos, como Rafael García y Enrique Benítez. Aparte de que se confirmen o no las denuncias de los exfuncionarios, el asunto es más de fondo. La investigadora Claudia López advierte que preocupa el mal tino del presidente “para nombrar funcionarios en entidades muy atractivas para el paramilitarismo: inteligencia, seguridad y tierras”.

Efectivamente Noguera y su subdirector salieron del DAS el año pasado por otro escándalo, también relacionado con paramilitares. Y todo lo ocurrido en la Dirección de Estupefacientes, la Superintendencia de Vigilancia (la Gata), el Incoder, Finagro, algunas gobernaciones y alcaldías, sugiere que la corrupción y la influencia narcoparamilitar no se limita al Congreso ¿Cogobiernan los narcoparamilitares en Colombia?

Se dice que la crisis obedece a los afanes electorales, pero esto no se sostiene ya que las denuncias provienen de la prensa y exfuncionarios uribistas. Ahora, es apenas lógico que los candidatos se pronuncien después de las tremendas acusaciones sobre asesinatos y otros tejemanejes. Sobre todo que muchos fueron -en verdad- asesinados.

Otro motivo de inquietud: las denuncias de fraude electoral, que no son nuevas así las autoridades y los uribistas se hagan los locos. Las investigaciones de Claudia López indican que se presentaron votaciones atípicas en el pasado. Amenazas de los armados, niveles anormales de participación, candidatos que sacaron miles de votos de la nada y candidatos únicos, son noticias de dominio público. Estas, solo ratifican la intervención paramilitar en las elecciones del 2002, hechos denunciados hace 4 años ¿Refrendaremos el presunto fraude, como hicieron los gringos con Bush?

miércoles, abril 12, 2006

Escandalos uribistas, lo que está en juego

Publicado en Vanguardia Liberal en abril 12 de 2006

Las encuestas reflejan la creciente aceptación que ha recibido la candidatura presidencial del exmagistrado Carlos Gaviria. El candidato del Polo Democrático Alternativo (PDA), y de otros sectores democráticos, empezó a ganar terreno desde el año pasado; por eso no fue sorpresiva su victoria sobre un reconocido candidato como Antonio Navarro. En el foro organizado por Caracol y CNN, Gaviria obtuvo un 56% de votos favorables, Mockus sólo el 25%. Dramático el porcentaje para Serpa: 13%. El resultado del doctor Leyva sugiere que debe replantear su campaña.

El hecho es que Gaviria se mostró tranquilo, pero también firme y coherente en sus propuestas. Supongo que los televidentes también consideraron los antecedentes de los personajes. Por ejemplo, resulta difícil creerle al doctor Serpa -así uno coincida con algunos de sus planteamientos- después de su triple salto mortal de la oposición a la OEA y viceversa.

Lo cierto es que los candidatos dejaron claro que hay diferencias entre sus propuestas. Por ejemplo, sobre el TLC, el profesor Mockus no le encontró mayores reparos a la adhesión de Uribe, mientras que Gaviria dejó ver sus inquietudes frente al cuestionado tratado y propuso someterlo a una consulta popular. Ha señalado que no se opone a los tratados comerciales, siempre y cuando estos no resulten contrarios a los intereses de los colombianos. Porque el TLC negociado por Uribe se inscribe en el vergonzoso arrodillamiento que mantiene este gobierno frente a Mister Bush, mientras anda cazando peleas con nuestros vecinos de América Latina.

Sobre la extradición, Gaviria también fue claro pues no extraditaría los colombianos que hayan cometido sus delitos en el país y ratifico su compromiso con una solución negociada del conflicto. Pero la mayor diferencia entre Gaviria y Uribe se encuentra en el plano ético. Es que son incontables los mega-escándalos que salpican a congresistas, militantes uribistas y funcionarios del gobierno. Uribe no acabó la corrupción, más bien esta hizo metástasis.

Basta con leer los informes periodísticos que involucran al DAS, la Superintendencia de Vigilancia, Finagro, el Incoder y al mismo presidente. Sin olvidar a la Gata, las denuncias del difunto Pedro Juan Moreno y la rifa de puestos en embajadas. El gobierno dice que son infamias de la oposición, pero el hecho es que las denuncias se originaron en peleas entre uribistas. No necesitamos un presidente complaciente con las FARC, como Pastrana, pero tampoco uno que permita la penetración del narco-paramilitarismo en las instituciones, como Uribe.

En este contexto, Carlos Gaviria podría llegar a inquietar a los beneficiarios del proceso. Pues nada está definido, recordemos que fue la abstención la que ganó las últimas elecciones. En todo caso, esperemos que no maten a Gaviria si sigue subiendo en las encuestas, como ocurrió con Gaitan, Galán, Pardo, Gómez, Pizarro o Jaramillo. Lo que está en juego no es de poca monta, se trata de la consolidación o no del “estado mafioso”, como lo llamó Maria Jimena Duzan. También del uso del territorio nacional como punta de lanza de los intereses de la extrema derecha de Estados Unidos, en América Latina.

sábado, abril 08, 2006

Stevia versus aspartame

Columna publicada en Vanguardia Liberal en abril 5 de 2006

A raíz de mi columna de la semana pasada, sobre los riesgos asociados a los productos dietéticos, recibí varios comentarios de los lectores. Comentaba uno de ellos: “tan cierto es que muchos productos dietéticos no sirven para bajar de peso, que los mismos fabricantes lo admiten”. El lector se refiere a la nota que aparece en la etiqueta de la Coca Cola Light, que advierte: “Este alimento (¿alimento?) no ayuda a adelgazar o reducir el peso corporal excepto cuando hace parte de una dieta en la cual la ingestión total de calorías se controle”.

Buena la aclaración ya que muchos pesos pesados –que no leen las etiquetas- tienden a pensar que basta con remplazar la Coca Cola y otras bebidas y comidas azucaradas por estos productos “Light”. El resultado es que no sólo no pierden peso sino que terminan ganando unos kilos adicionales, como el caso reseñado en la columna anterior (que puede ser consultada en http://www.jairopuentebruges.blogspot.com/). Son estas demandas las que han obligado a las multinacionales a incluir en las etiquetas las limitaciones y riesgos de sus productos.

En este caso vemos que la advertencia esta incompleta pues no se hace ninguna referencia a los riesgos señalados para el edulcorante utilizado. La Coca Cola Light tiene en su composición el aspartame (marcas Nutrasweet y Equal.), este edulcorante sintético es el centro de un intenso debate desde hace varios décadas, entre los que sostienen que el producto es inocuo (según el doctor Ralph G. Walton, se trata de “estudios” pagados por los fabricantes) y los que sostienen que el producto puede enfermar y hasta matar. Incluso existe un Grupo de Apoyo a las Victimas del Aspartame.

Es una discusión a la que hay que prestarle atención pues son millones los consumidores de bebidas y “alimentos” Light. Y son numerosos los estudios que cuestionan el uso de estos productos. El aspartame es producido por la empresa de fármacos G.D. Searle, subsidiaria de Monsanto. Si, la misma que produce transgenicos y los herbicidas asociados, como es el glifosato.

Sobre el tema, el Ingeniero Sergio Gaitan me envió un nota que cuestiona la actuación de la Drug and Food Administrartion (FDA) de Estados Unidos, frente al aspartame. Su complacencia frente a este y otros productos de las multinacionales ha sido objeto de debate desde hace muchos años. Se ha cuestionado que Monsanto, y otras corporaciones, han financiado las campañas de presidentes gringos, que más tarde les retribuyen sus favores económicos nombrando en cargos de responsabilidad a exejecutivos de las multinacionales, que terminan actuando a favor de sus antiguos y futuros patrones.

Para remplazar a los edulcorantes artificiales muchos abogan por la Stevia, un endulzante natural producido a partir de un arbusto originario de Paraguay y Brasil. En la actualidad se consume en Japón y otros países, en los que tiende a remplazar a los edulcorantes sintéticos. Ya se esta produciendo y distribuyendo en Santander. Por supuesto que los productos naturales también deben ser sometidos a controles sanitarios.