jueves, diciembre 15, 2005

La Universidad Santo Tomas

Columna publicada en Vanguardia Liberal en diciembre 14 de 2005

La mayoría de las teorías científicas que se enseñaron durante el siglo XX tienen sus raíces en la antigüedad. Demócrito planteó los fundamentos de la teoría atómica varios siglos antes de Cristo. Pitágoras disertaba sobre la evolución. Aristarco de Samos sabía que la tierra giraba en torno al sol, una idea que sólo se aceptó hasta los años de Galileo Galilei, varios siglos más tarde. También en el siglo XVI el monje dominico Giordano Bruno –basado en documentos polvorientos- propuso una visión del universo que resulta muy cercana a la actual.

Muchos sabios de la antigüedad adquirieron sus conocimientos en Egipto, cuna de saberes que se pierden en la noche de los tiempos. Precisamente en el norte de Egipto se construyó la Biblioteca de Alejandría, el primer intento de recopilar y organizar el conocimiento humano mundial. Como los libros se copiaban a mano, las destrucciones de la gran Biblioteca (y de otras) produjeron pérdidas irreparables.

Sin embargo, muchos mapas y escritos escaparon a las llamas y fueron reproducidos y traducidos en conventos y monasterios. Es en estos lugares que hay que buscar el origen de las primeras universidades, en las escuelas existentes en los mismos, en las que se recibían estudiantes y se impartían títulos. Las universidades como tales surgen en los siglos XII y XIII, el nombre proviene del latín universitas, que en la Edad Media tenía el significado de asociación o “sindicato” de alumnos o maestros.

En el Proyecto Educativo Institucional de la Universidad Santo Tomas se lee: “El modelo de la Universidad es herencia del modelo clásico de las primeras universidades de la cristiandad en el siglo XIII. Desde su fundación los Dominicos se formaron en torno a las grandes universidades, de las cuales, con frecuencia fueron destacados profesores”.

Cuando llegaron a América los Dominicos trajeron sus principios y conocimientos. El famoso dominico Bartolomé de las Casas –llamado el apóstol de los indios- es considerado un precursor de la defensa de los derechos humanos. Los Dominicos también “trajeron el currículo de sus Estudios Generales, diseñado en 1259 por un equipo encabezado por Alberto Magno y Tomás de Aquino. Con él organizaron las primeras universidades” en 1580. La Santo Tomas es tal vez la Universidad más antigua de Colombia.

A la Seccional Bucaramanga se le concedió licencia en 1972. Actualmente, tiene 12 programas de formación profesional, 22 de postgrado y uno de Maestría. Y este año solicitó al Ministerio de Educación la aprobación de dos nuevos programas, en Ingeniería Industrial y Química Ambiental. Por lo anterior, la Universidad ha obtenido importantes reconocimientos en los últimos años. Hace un par de semanas recibió de la Presidencia de la República y el Ministerio de Educación Nacional la Orden a la Educación Superior y a la Fe Publica Luís López de Mesa. La distinción fue otorgada en el Palacio de Nariño a su rector Fray Carlos Arturo Díaz Rodríguez (también colaborador de Vanguardia Liberal) en virtud “de la excelencia y acreditación de alta calidad de sus programas”.

martes, diciembre 06, 2005

¿El sobrepeso mata más gente que el hambre?

Publicado en Vanguardia Liberal en diciembre 7 de 2005

Seis millones de niños mueren cada año en el mundo por problemas relacionados con el hambre y la malnutrición. Esto significa que otro niño morirá cuando usted termine de leer esta frase. Un sector importante de la población mundial –sobre todo en los países del sur- se enferma y millones mueren a causa del hambre, el esfuerzo físico excesivo y sus secuelas. No porque la comida producida en el mundo sea insuficiente, sino porque se encuentra mal administrada y distribuida.

Lo paradójico es que –mientras muchos son víctimas de carencias nutricionales- otro sector de la población se enferma, y muchos perecen, por lo contrario: comen demasiado y mal. Las cifras sugieren que el exceso de comida (sobre todo de mala comida) y el sedentarismo matan más gente que el hambre. Las enfermedades no trasmisibles (cardiovasculares, pulmonares, hipertensión, diabetes, cáncer) son la principal causa de muerte en el planeta y estos males se encuentran asociados a la contaminación, el estrés, la falta de ejercicio y los malos hábitos alimenticios.

Y los colombianos –según la última Encuesta Nacional de Nutrición (publicada hace un par de semanas)- nos alimentamos muy mal. Unos por ignorancia y otros por que lo que ganan no les alcanza para comprar comida de calidad; es el caso de los millones de subempleados y los que ganan el salario mínimo, que el gobierno se encarga de desvalorizar cada año que pasa.

Los estudios sugieren que los casos de sobrepeso y obesidad tienden a ser más frecuentes en las clases populares. En los medios profesionales de altos ingresos, que cuentan con un mayor acceso a la educación y que pueden comprar comida de mejor calidad, los casos de obesidad son menos frecuentes. ¿Cómo explicar esta aparente paradoja? El caso es que la pobreza tiene sus grados. En el nivel más bajo, se encuentran personas que no tienen ningún tipo de ingresos y aguantan hambre todo el tiempo y por ello tienen una apariencia esquelética.

Por encima de los más deprimidos, existen otros pobres que devengan algunos ingresos, que les permiten comprar alimentos baratos, de baja calidad. El consumo de pieles o grasas de pollo y cerdo, huesos, vísceras, aceites usados y muchas harinas es común en estos medios. Es la comida chatarra de los más pobres, que conduce a similares problemas de sobrepeso y enfermedades relacionadas. Estos seudoalimentos producen –según las autoridades sanitarias- el mismo tipo de dolencias que el consumo de comida chatarra tipo McDonald, que la compran los que la pueden pagar.

Ahora, según la Encuesta de Nutrición el primer “alimento” que consumen los colombianos son las gaseosas; la comida chatarra se suele acompañar con bebidas chatarra. Algo inexplicable en un país como Colombia donde las frutas abundan y muchas toneladas se pierden en los campos. Los fabricantes de bebidas azucaradas promueven “la idea de que no todo el azúcar es malo”. Y es cierto, un consumo moderado es aceptable. El problema es el consumo desmedido que promueve la publicidad de las bebidas chatarra, como lo demuestra la encuesta citada.

miércoles, noviembre 30, 2005

¿Florecerá la paz en medio de la iniquidad?

Publicado en Vanguardia Liberal en noviembre 30 de 2005

El domingo pasado, un par de jóvenes que normalmente venden aguacates en el barrio donde vivo, pasaron por la calle anunciando la venta de CDs y DVDs piratas, a bajísimos precios. Este comercio constituye un fenómeno mundial, desde China a los Estados Unidos, pasando por la Unión Europea y los países “pobres”. Las autoridades están concientes que el descomunal negocio no será controlado reprimiendo a los vendedores callejeros, sino a las redes encargadas de producir los billones de unidades que inundan los mercados mundiales. Hoy vemos que estas redes son capaces de estrenar las películas antes de que lleguen a los cines, lo que no deja de ser curioso. Es un fenómeno difícil de controlar pues se alimenta de la mala situación económica de muchas familias, que no tienen como comprar los originales.

El creciente desempleo es otro aliciente para este tipo de actividades. Les pregunté a los muchachos por que habían cambiado de producto y comentaron que los aguacates estaban muy caros y que les va mejor con su nueva mercancía. Muchos de los aguacates que se venden en Colombia son importados, como ocurre con casi todo en la actualidad, en un país que cada vez produce menos y que, por consiguiente, genera menos empleo productivo.

Estos jóvenes, entusiastas y con alguna educación, hacen parte de los millones de informales que recorren las calles colombianas, tratando de hacerle el quite a una situación económica y social que tiende a degradarse. A degradarse para los más pobres, no para los que más tienen, cuyas ganancias han alcanzado niveles estratosféricos en el presente gobierno. Hay otros millones de colombianos que están peor que los anteriores. Recicladores y cargadores de bultos y demás, sobreviven de los residuos que deja la sociedad. Los hijos de los unos y los otros observan la esclavizada vida de sus padres y muchos se ven obligados a emprender las duras labores desde niños, pero otros se inclinan por la prostitución, la ilegalidad o la violencia que prosperan en las ciudades colombianas.

En los últimos años, los colombianos hemos visto envejecer a muchos de estos jóvenes en los semáforos y las calles, hemos sido testigo de sus frustraciones y su incertidumbre frente a un futuro nada prometedor. Y es que, a pesar de que cada vez son más numerosos los que se encuentran en la informalidad y el subempleo, los funcionarios pretenden hacernos creer que las cosas van por buen camino. ¿Cómo se soluciona un problema que no se reconoce?

Otros millones de colombianos tienen un trabajo, pero ganan un salario mínimo que escasamente les alcanza para mal comer y mal vivir. Las cosas para ellos tampoco tienden a mejorar, este gobierno aumentó los salarios de los que más ganan, pero anunció otro ridículo incremento para los que menos devengan. ¿Si será que por este camino lograremos superar las desigualdades en una de las sociedades más injustas del mundo? ¿Si será que la paz florecerá en medio de tanta iniquidad?

viernes, noviembre 25, 2005

miércoles, noviembre 23, 2005

Ingrid y Clara: cuatro años en la manigua

Publicado en Vanguardia Liberal en noviembre 23 de 2005

El domingo pasado el gobierno informó que el Alto Comisionado ha sido autorizado “a trabajar para sacar adelante un acuerdo humanitario que permita la libertad de los secuestrados por las FARC”. Ya era hora pues el próximo 23 de febrero se cumplirán cuatro años del secuestro de Ingrid Betancourt y Clara Rojas, por parte del grupo armado. Ellas comparten las difíciles condiciones con los policías, soldados, políticos y demás ciudadanos que padecen los rigores del cautiverio, algunos desde hace casi ocho años. Claro que el comunicado presidencial fue recibido más bien con reservas. Y es que –como señaló el expresidente López- este gobierno ha producido “tantas autorizaciones y tantas comisiones” (y tantos ultimátum) que habría que ver si se trata de algo serio o de otro gastado truco electoral.

En todo caso, no deja de sorprender la vigencia que mantiene Ingrid en la memoria de los colombianos, a pesar del tiempo pasado y de la escasa cobertura de los medios nacionales. En la encuesta que publicó El Tiempo el sábado, la líder del Partido Verde Oxígeno ocupa el tercer puesto en imagen favorable. Sólo la superan Noemí Sanin y Lucho Garzón y está empatada con Mockus. Pero con relación a imagen desfavorable, a Ingrid le va mejor que a los anteriores. Muy por debajo en imagen favorable se encuentran los Santos y más abajo Germán Vargas, connotados uribistas. En este contexto de encuestas y reelecciones ¿sí existirá un interés real en la liberación de Ingrid? ¿Qué impacto tendria su regreso a la politica sobre los procesos electorales que se avecinan?

Por lo demás, no deja de ser paradójico que unas encuestas, que continúan favoreciendo (con tendencia a la baja) a Uribe, muestren al mismo tiempo una alta opinión favorable en beneficio de Lucho Garzón (del opositor Polo Democrático) y de Ingrid, que es una dura contradictora del candidato presidente. Los partidos verdes, comprometidos con el pacifismo, el desarrollo sostenible y la defensa del estado social de derecho y la producción nacional, se identifican con la izquierda democrática; representan lo opuesto al modelo neoliberal que encarna Uribe.

Por lo anterior, me parece que las encuestas no son tan contundentes como pretenden hacer creer los uribistas. Recordemos además el fracaso del referendo, la victoria de Lucho en Bogotá sobre el candidato uribista y la creciente audiencia -en medios académicos e incluso empresariales- de líderes de Alternativa Democrática, como Jorge Robledo y el candidato Carlos Gaviria.

Sin embargo, el más importante aliado que encuentra Uribe en este momento es la dispersión en que se encuentran las fuerzas que presentan una alternativa al modelo neoliberal y a la narcoparapolítica. Ya que el enemigo mortal de la reelección no es la desunida oposición, sino las contradicciones que existen entre las fuerzas que apoyan a Uribe; quien se debate entre sus compromisos de no extradición con Don Berna y de sí extradición con Bush; entre sus acuerdos con los gringos por un TLC letal para la producción y la soberanía nacional y los intereses de los empresarios colombianos que financian sus campañas.

miércoles, noviembre 16, 2005

¿Qué hacemos con los residuos líquidos?

Columna publicada en Vanguardia Liberal en noviembre 16 de 2005

Este año la Cátedra Low Maus de la UIS tiene como tema central el agua. En este contexto, diferentes expositores han hecho referencia al tratamiento de las aguas residuales en el país. Las conclusiones preocupan; según el IDEAM de 237 plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) que se evaluaron, sólo operan en forma adecuada por ahí un 10%. Esto significa que, en el 90% de los casos, hemos literalmente botado la plata a las alcantarillas. Es una cifra muy parecida a la que reporta para América Latina la Organización Panamericana de la Salud. De ahí que no debe sorprendernos la situación deplorable en que se encuentran nuestros ríos, ciénagas y playas turísticas, como son Cartagena o el Rodadero.

La situación en el departamento no es mejor. La CAS promueve la construcción de sistemas de tratamiento en el río Fonce, pero la magnitud del problema va a requerir de iniciativas adicionales, sobre todo de las autoridades municipales, que deben multiplicar y garantizar la continuidad de los proyectos.

En el Área Metropolitana (que concentra las mayores descargas) opera la planta de Río Frío, que ha registrado problemas de malos olores. Además, la calidad del efluente final no satisface a todo el mundo. Está en marcha un proyecto para vender el gas metano producido y utilizar los recursos en la reconversión de la planta, esperemos que las cosas mejoren. He seguido con mucha atención el desarrollo de este sistema (la antigua planta) desde antes de su construcción y tengo la certeza de que fue un trabajo muy serio, adelantado por profesionales competentes. El proceso biológico utilizado está clasificado como anaerobio, es decir, utiliza microorganismos que no requieren oxigeno del aire.

Otros municipios en Santander –como Curití o el Valle de San José- también cuentan con sistemas anaerobios. Pero otros municipios colombianos –como es el caso de la planta San Fernando de Medellín- optaron por procesos aerobios (procesos con inyección de aire).

Un hecho que vale la pena analizar es por qué los sistemas anaerobios (que generan olores indeseables) no son aceptados en muchos países industrializados. El viernes pasado la Universidad Santo Tomas convocó al foro Tratamiento de Aguas Residuales y Química Ambiental, en el que especialistas españoles disertaron sobre las tecnologías aplicadas en Europa. Los europeos contaron que no aceptan (por norma) los procesos anaerobios sino los aerobios (como el de Medellín) y han obtenido muy buenos resultados.

En 1997 visite unas plantas francesas de lodos activados (aerobias) y efectivamente no hay malos olores, ocupan un espacio reducido y los efluentes son de una notable calidad. Por eso no sorprende la recuperación lograda en los ríos europeos. El jueves pasado, la Contraloría General de la República invitó a un foro sobre el agua, orientado a construir una agenda ciudadana y un escenario para debatir y ejercer veeduría sobre el tema. Me parece una iniciativa que hay que apoyar pues éste es un problema complejo, que va a exigir la participación de todos: gobiernos, academia, empresarios, agricultores, ONGs, y público en general.

miércoles, noviembre 09, 2005

El último "ultimátum"

Columna publicada en Vanguardia Liberal en noviembre 9 de 2005

Según el diccionario, un ultimátum es una resolución “terminante y definitiva”, es uno solo. Por ello no se entiende por que se sigue utilizando este vocablo cuando el candidato presidente hace –cada cierto tiempo- un pronunciamiento orientado a ponerle algún tipo de orden al proceso con los narcoparamilitares. Un proceso que –según el exuribista senador Rafael Pardo- es conducido por los armados ilegales, no por el gobierno. El hecho es que hemos perdido la cuenta de los “ultimátum” que Uribe les ha formulado a los paras. En una columna publicada en junio 16 del 2004, me refería al fracaso del “ultimátum” que el presidente le había dado a estos grupos en abril de ese año; cuestionados en ese momento por cometer abusos contra indígenas, extorsionar a ganaderos y campesinos y amenazar a sindicalistas y maestros.

En este último “ultimátum” conmina a los líderes de Ralito a no participar o interferir con las armas en el proceso electoral que se avecina, ya que se los acusa de intimidar y boletear a las gentes (lo mismo de antes). Vale la pena recordar que la oposición viene denunciando estas irregularidades desde hace meses o años, pero el presidente sólo se pronuncia cuando los amenazados son los amigos de su reelección.

Por lo anterior, existen razones para pensar que el “ultimátum” correrá la misma suerte que los anteriores. Es decir, las cosas seguirán igual o peor. ¿Ultimátum o mamadera de gallo? El guión de este tipo de realities presidenciales es más o menos el siguiente: El presidente candidato produce un duro pronunciamiento frente a las cámaras de televisión. A continuación, los líderes de los armados ilegales y sus aliados políticos agachan la cabeza, en señal de sometimiento frente a la ira presidencial. Esto, frente a las cámaras de televisión, pues por lo bajo confirman que continuarán haciendo lo que quieren. El público, que sólo ve la versión de los teledesinformativos, queda feliz. “Al fin tenemos un presidente con los pantalones bien amarrados, no como el otro, el pendejo del Caguan” son los comentarios que se escuchan.

Sin embargo, poco después, cuando los otros alzan la voz, “en un tono más reposado” el ministro Sabas y el comisionado Restrepo pasan a “explicar” la advertencia presidencial a los paras. En diciembre veremos que no se cumplió la exigencia del gobierno (desmovilización total) sino lo que ya decidieron las AUC, que no lo harán. Si acaso disfrutaremos de otra desmovilización aparente, para las cámaras.

En este contexto de funcionarios públicos haciendo política reeleccionista, narcoparamilitares interfiriendo y muchos medios de comunicación al servicio del capital, las elecciones que se aproximan van a exigir una gran dosis de ingenio para los candidatos. Incluso para los mismos uribistas, que han denunciado amenazas contra los que no están en la rosca de Ralito. De ahí que –aunque es necesario continuar las denuncias pues la cosa podría ser peor- también resulta esencial desarrollar estrategias orientadas a hacerles llegar a los ciudadanos las alternativas políticas que se proponen. Lo que está en juego es la democracia misma.

domingo, noviembre 06, 2005

Mister Uribe y sus aliados

Columna publicada en Vanguardia Liberal en noviembre 2 de 2005

Frente a las próximas elecciones, lo importante es que la gente tenga claridad sobre a quienes representan y qué proponen los diferentes candidatos y partidos políticos. Básicamente tenemos cuatro opciones: 1) el candidato conservador, es decir, el presidente Uribe 2) el candidato liberal 3) el candidato de la izquierda unida y 4) candidatos independientes, como Mockus.

Escribo que Uribe es el candidato del conservatismo pues las directivas azules así lo han manifestado y el presidente ha ratificado su militancia: en sus frecuentes periplos siempre lo remplaza un conservador. Según el artículo 196 de la Constitución, cuando el presidente sale del país, debe ser remplazado por un miembro de su partido, así que más claro no canta un gallo engripado. Lo contrario sería pensar que el presidente ha violando la Carta Política. Habría que precisar que el presidente no es apoyado por todos los conservadores, por ello es más apropiado anotar que Uribe es el candidato de la derecha conservadora. Les asiste toda la razón cuando piden la vicepresidencia de la república.

Al presidente Uribe también lo apoya el autodenominado uribismo, una masa difícil de definir pues su rasgo más notorio es que sus jefes andan agarrados de las mechas entre ellos. Hace poco se registró un agrio rifirrafe entre el senador Germán Vargas y Juan Manuel Santos. Unas semanas atrás, las congresistas ultrauribistas Rocío Arias y Eleonora Pineda se quejaban por que no las querían aceptar en las listas uribistas, por su cercanía con las autodefensas. Las chicas argumentaron que otros, más cercanos que ellas a los armados ilegales, ya andaban en campaña; en las listas uribistas por supuesto.

Y es que otros importantes aliados del presidente son los hasta hace poco asentados en Ralito, según declaraciones de ellos mismos. Lo curioso es que el mandatario, como lo señaló Cesar Gaviria, no ha rechazado el abierto apoyo que le ha ofrecido el narcoparamilitarismo, a pesar de sus frecuentes condenas al terrorismo.

Claro que el candidato-presidente suele decir una cosa y hacer otra. En su época de candidato no le gustaba la reelección inmediata, ya de presidente vimos que no le tembló el bolígrafo para cambiar las reglas de juego a su favor, y en la mitad del partido. Así le haya tocado violar otra de sus promesas, la de erradicar las componendas politiqueras, remember Yidis, Teodolindo y feria de puestos en embajadas.

En este sentido, el presidente también prometió acabar el terrorismo, ahora sabemos que no se refería a todos los terroristas, pues los que apoyan su reelección, andan en campaña o asoleándose en Cartagena. O están coadministrando el DAS (¿la punta del témpano?), como se deduce de las ultimas noticias. O amenazando a los mismos uribistas; la congresista Nancy Patricia Gutiérrez afirmó que las autodefensas le habían prohibido hacer campaña. Para concluir: ¿Qué pensar de una seguridad democrática que no le garantiza la seguridad ni a los más cercanos aliados del gobierno, como Germán Vargas, ni a los vecinos de finca del mismo presidente?

viernes, noviembre 04, 2005

Respuesta a doctor Luis Eduardo Luna

En nota publicada el 26 de octubre pasado, en la sección Hágase Oír de Vanguardia Liberal, el doctor Jorge Eduardo Luna se refiere a columnas escritas por el suscrito sobre la controversia registrada en torno a la construcción de un proyecto agroindustrial en Curití. Es una nota muy parecida a las ya enviadas por el señor Enrique Muñoz (representante de Incubadora Santander) y la CAS, que supuestamente hacen comentarios sobre mis columnas, pero se extienden sobre puntos que no he tocado (concesión) o sobre conceptos de otras personas o entidades, caso Sociedad Geográfica de Colombia.

Al tema que he planteado reiteradamente en mis columnas (construcción de embalses, galpones y vías sin licencia del municipio), el doctor Luna le dedica un par de renglones: “El proyecto no necesitó licencia de construcción, ya que el municipio no tenía y no tiene Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT) aprobado; y porque el Minambiente conceptuó que los galpones, y otro tipo de construcciones livianas, no lo requieren”. Quede estupefacto pues la ley 388 dispone con claridad: “Cumplido el período de transición previsto en la ley para la adopción del plan de ordenamiento territorial, las autoridades competentes sólo podrán otorgar licencias urbanísticas una vez que dicho plan sea adoptado”. Es decir, la ley no dice que mientras se aprueba el EOT la gente puede construir donde le de la gana.

Esto lo ratificó la viceministra de medio ambiente, quien le advierte al Concejo Municipal: “la ley establece que el EOT constituye un requisito indispensable para que los municipios puedan expedir licencias de urbanismo y construcción”. Con relación a la circular sobre galpones, ésta, recalca que sus disposiciones (que se refieren a galpones, no a embalses y vías) no eximen “al interesado del cumplimiento de todas las normas referentes al uso y aprovechamiento del suelo”. No podría ser de otra manera ya que circular ministerial no mata ley de la República.

Con relación a las cuentas sobre oferta de agua que presenta el doctor Luna sólo me atrevo a decir que, más que claras, son cuentas alegres. Santander tiene ya serios problemas con el agua, muchos municipios padecen duros racionamientos durante los periodos secos. Si no protegemos las pocas fuentes que quedan ¿Qué futuro les espera a nuestros hijos y nietos?

miércoles, octubre 26, 2005

La fiesta del maíz

Columna publicada en Vanguardia Liberal en octubre 26 de 2005

El domingo pasado, mientras degustábamos tiernas mazorcas de maíz, cosechadas por los agricultores ecológicos de Piedecuesta, evocamos los misterios que encierra este maravilloso producto de las culturas precolombinas. Unas culturas de las que tenemos mucho que aprender, tanto en tiempo pasado como presente. El maíz es un enigma para los científicos, que han presentado varias hipótesis para explicar su origen.

Aunque algunos han planteado que las primeras plantas fueron cultivadas en los Andes (Bolivia, Perú o Ecuador) o incluso algunos pocos abogan por un origen asiático, los rastros más antiguos se han detectado en México. Pequeñas mazorcas de maíz de más de 5 000 años fueron halladas en asentamientos indígenas. Es probable que de México, las semillas fueran llevadas a norte y suramérica. Mas tarde los agricultores europeos las sembraron y, de este continente, el maíz se difundió por todo el planeta.

Los estudiosos relacionan el maíz con el teosinte, una especie silvestre mexicana, con similitudes genéticas. Sin embargo, no se ha establecido si el maíz desciende del teosinte o si ambos provienen de un ancestro común, como el chimpancé y Homo sapiens. Para el autor Schery: “es tan diferente el maíz de cualquier planta silvestre conocida, que es imposible considerar cualquier especie actual como antepasada suya. La planta hoy no sobreviviría si el hombre no la plantase y cultivase”.

El maíz, planta milenaria y enigmática, esta amenazada por nuestra indeferencia y por la acción de transnacionales que buscan, y lo están logrando en algunos países, controlar toda la cadena alimenticia humana: suelos, semillas, agua, fertilizantes, gestión de plagas. No deja de ser curioso que México, la posible cuna del maíz, sea uno de los primeros países en los que se comprobó la “contaminación” de cultivos nativos con transgénicos.

Por lo anterior, la Asociación para la Educación Ambiental Zua Quetzal adelanta desde hace años actividades en torno a La Fiesta del Maíz, este año el 9 de octubre. Mi amigo Rainier Céspedes Ramírez anota: “Hay que decirlo. Nos gusta la chicha y la arepa santandereana de maíz amarillo (más nutritiva que la de harina refinada), pero charladito, con una buena dosis del espíritu de nuestros ancestros con cierta inspiración para sentirnos vivos y alegres. Sin fronteras y sin carteras. Fue así como se realizo un encuentro en Santander que reunió, en el año 2000, a indígenas Barí, U´was, Emberas y comunidades afro de la rivera del Magdalena, entre otros”.

“Los siguientes cuatro años, con el sonido de las costas, la música andina, las danzas, el teatro, las muestras hortícolas, la poesía y el debate sobre temas como el TLC y los transgénicos, propiciamos un espacio para la diversidad y la libertad cultural. Este año el programa promueve la siembra de maíz en escuelas y colegios públicos de Bucaramanga y Florida. Todo para ayudar a mantener viva la esperanza que como pueblo nos merecemos y la vida que como cultura hemos soñado hacer, en armonía con la madre naturaleza y los seres a los que sustenta”.

miércoles, octubre 19, 2005

¿Es el glifosato un "disruptor" endocrino?

Columna publicada en Vanguardia Liberal, octubre 19 de 2005

En su columna del domingo en El Tiempo, el expresidente Alfonso López Michelsen continúa su campaña a favor del uso de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en Colombia. Cuestiona la decisión del Ministerio de Medio Ambiente (Vivienda y demás) de “someter a licencia todas y cada una de las semillas importadas”. Sorprende la posición del ilustre constitucionalista pues la decisión tiene que ver con disposiciones establecidas en la ley 99 de 1993 y en el Protocolo de Seguridad de la Biotecnología, conocido como Protocolo de Cartagena. ¿Sugiere acaso el expresidente que se autoricen las importaciones, violando claras disposiciones legales y compromisos internacionales? No lo creo.

El Protocolo tiene como propósito "proteger la diversidad biológica de los riesgos potenciales asociados a los OGM". ¿Existen estos riegos? Claro que sí. Se ha comprobado, por ejemplo, que las plantas transgénicas pueden "contaminar" ecosistemas constituidos por especies que no lo son y trasmitirles sus propiedades. El impacto en el largo plazo de este proceso es desconocido, lo que debería motivarnos a la prudencia, a la aplicación del principio de precaución, que también invocan la ley 99 y el Protocolo de Cartagena.

Nadie discute que las investigaciones tendientes a descifrar y buscarle aplicaciones al código genético deben continuar; lo que es objeto de polémicas es su aplicación prematura, por parte de poderosos monopolios económicos, cuyos intereses –como ya se sabe- no coinciden con los de agricultores y consumidores. La contaminación de especies agrícolas ha causado, además, otro tipo de problemas.

En Canadá, Percy Schmeiser fue víctima de una “contaminación genética” por parte de cultivos vecinos de OGM. El agricultor fue acusado de violar las leyes de patentes porque “en algunas de sus parcelas habían brotado plantas de colza transgénica”. Monsanto, el fabricante de las semillas, le exigió una parte de sus ingresos y un Tribunal Federal canadiense falló contra el agricultor.

Otro aspecto tiene que ver con el aumento de las aspersiones de glifosato. Se estima que el 72% de las semillas transgénicas producidas (2004) son tolerantes a los herbicidas. Las firmas que producen las semillas son las mismas que fabrican los agroquímicos. Entonces, más transgénicos significa más ventas de glifosato. De hecho el desarrollo de estos cultivos en algunos países estimuló las ventas de herbicidas. He perdido la cuenta de los artículos que he escrito en este y otros espacios sobre los efectos del glifosato.

Sin embargo, una investigación publicada este año, confirma que los riesgos asociados a este producto podrían ser mayores que los ya señalados. El estudio concluye que el Roundup-glifosato actúa como un disruptor endocrino, a concentraciones más bajas que las usadas en la agricultura. Los disruptores tienen una baja toxicidad aguda, pero afectan el sistema hormonal y pueden ocasionar malformaciones, aumento de los abortos, nacimientos prematuros y problemas de reproducción, entre otros. El problema no es sólo para los agricultores –legales o ilegales- estos productos pueden estar en los alimentos y las aguas, que después consumimos todos. Ver artículo anterior sobre disruptores a continuación.

La amenaza de los perturbadores endocrinos

Colomna publicada en Vanguardia Liberal, febrero 9 de 2005

Un lector me escribe lo siguiente: “Usted mencionó la semana pasada a los perturbadores endocrinos, como si fueran un problema grave, comparable con los cambios climáticos o las guerras nucleares. Le agradecería ampliar la información”.

En los años 90 se generó una gran controversia en todo el mundo alrededor de la publicación del libro Nuestro Futuro Robado, con prólogo de Al Gore, exvicepresidente de los Estados Unidos. En éste, se analiza una información científica que le sigue las huellas a casos enigmáticos -pero crecientes- de defectos congénitos, anomalías sexuales y problemas de reproducción en animales… y humanos. Los autores relacionan estos problemas con la exposición a algunas sustancias químicas sintéticas. Estas, dirigen su acción contra el sistema endocrino, que regula procesos biológicos esenciales. De ahí su nombre: disruptores (del inglés) o perturbadores endocrinos.

El blanco de estas sustancias son las hormonas -los mensajeros químicos- y su entorno. No tienen una toxicidad aguda elevada pero… “sabotean las comunicaciones, siembran la desinformación” en órganos y tejidos. Los resultados: disminución de la fertilidad, penes muy pequeños, otras malformaciones genitales, cáncer y problemas en la tiroides, entre otros. Los científicos se preocupan -por ejemplo- por el aumento de anormalidades genitales en los bebes, como es el caso de testículos no descendidos o criptorquidia. Parece ser que los pequeños podrían ser los más afectados, en el vientre materno, donde resultan muy vulnerables.

Estas sustancias pueden ocasionar problemas enormes, incluso a dosis insignificantes. Se cree que todos los seres humanos estamos expuestos a estos perturbadores, que pueden estar en el agua “potable”, el aire, la comida o los fármacos. Se han detectado –incluso- en poblaciones de animales y de humanos alejadas de zonas urbanas o industriales, donde han llegado arrastradas por las corrientes marinas o atmosféricas.

Por eso fue prohibida la atrazina en algunos países, un herbicida que usamos en Colombia. Claro que aquí aplicamos hasta los prohibidos en el país, es el caso del endosulfan utilizado en cultivos de tomate, en forma ilegal. Hace poco una amiga me llamo para decirme que estaban vendiendo –en su barrio- DDT para matar cucarachas. Todos son considerados perturbadores endocrinos. El uso de hormonas en animales y humanos también es motivo de preocupación. Las inquietudes empezaron con una hormona sintética llamada dietilestilbestrol, o DES. En los años 40, 50 y 60 le fue recetada a millones de mujeres con problemas de embarazo. Y a vacas y pollos, para promover su rápido crecimiento. Años mas tarde, los estudios revelaron que el DES podía ocasionarle graves efectos secundarios a las madres…y a sus hijos e hijas.

A pesar de que los fabricantes intentan minimizar estos problemas, lo cierto es que muchos perturbadores han sido prohibidos y existen incontables programas de investigación en marcha. Me refiero –por supuesto- a otros países. No a Colombia donde la prioridad no es la investigación -ni la educación- sino la compra de aviones de guerra, el cierre de hospitales y la quiebra de los productores nacionales.

miércoles, octubre 12, 2005

Caso Curití: respuesta a la CAS

Columna publicada en Vanguardia Liberal en octubre 12 de 2005

En comunicado publicado el domingo en Vanguardia Liberal la CAS señala que, teniendo en cuenta mi columna del miércoles pasado, presenta un informe sobre los trámites seguidos para “el otorgamiento de los permisos ambientales” del proyecto de Incubadora Santander en Curití. Quede perplejo con este comunicado, muy parecido (sin los ataques personales) al que remitió el señor Enrique Muñoz a Hágase Oír. De los nueve puntos que contiene, ocho se refieren a la concesión de aguas otorgada. Como cualquiera puede verificar en columnas anteriores el punto concesiones (y demás “permisos ambientales”) no se menciona en mi escrito.

Me parece muy curioso que, si de verdad la nota de la CAS se refiere a mi columna, se explaye sobre un tema que no menciono y no hace referencia a lo que realmente planteo. ¿Tiene esto alguna lógica? Entiendo que el señor Muñoz pretenda desviar la atención de la ciudadanía, pero funcionarios de la CAS, que respeto y aprecio: ¿también? Me resisto a creerlo.

¿Cuál es el problema que menciono en mi columna anterior? La cosa es sencilla. Si a cualquier persona se le ocurre montar una fábrica de morcillas dietéticas, por ejemplo, uno de los trámites es informar a planeación municipal (en un municipio como Curití) de lo que va a hacer, y donde lo va a hacer. Los funcionarios verifican si el uso de suelo solicitado está de acuerdo con lo dispuesto en el Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT) y, si no existen incompatibilidades en el uso del suelo (u otros problemas), lo aprueban. En caso contrario (por ejemplo, si el terreno fue declarado zona de protección de aguas) lo rechazan.

Por eso los empresarios previsivos se informan de la existencia de incompatibilidades, antes de comprar los predios. Nadie les está diciendo que no construyan su empresa, no; es importante generar empleo pero de acuerdo a lo que dicen la Constitución, las leyes y el sentido común.

En el caso de Curití, sin tener en cuenta el largo proceso del EOT y las incompatibilidades, lo cierto es que Incubadora Santander construyó sus obras (13 represas, vías y galpones) sin tener la licencia de Planeación. En oficio de marzo 2005 (cuando las obras ya se habían iniciado), la anterior directora de Planeación le informa al Concejo Municipal que en sus archivos “no aparece registrada ninguna solicitud” de Incubadora Santander para “permiso o licencia de construcción”. Así mismo, señala que el alcalde “comisionó al inspector para que suspendiera la obra”. Lo anterior, según lo dispuesto en el articulo 103 de la ley 388 de 1997 que prevé sanciones. Nadie sabe por qué el inspector no acató la orden del alcalde. El actual Secretario de Planeación confirma (julio 2005) que su despacho “no ha expedido licencia alguna al citado proyecto”.

La CAS argumenta en su comunicado que –según una circular externa del Minambiente- la construcción de galpones con estructuras livianas “no requiere de licencia de construcción”. Pero es que la misma circular advierte sobre la obligación de cumplir con los aspectos relacionados con el uso del suelo. Y no podría ser de otra forma ya que una simple circular no puede cambiar las leyes y menos las normas constitucionales. Por lo demás, la concesión de aguas no es una licencia para construir; ésta sólo la puede otorgar la Alcaldía, máxima autoridad municipal. Éste, y no otro, fue el asunto planteado en mi anterior columna.

miércoles, octubre 05, 2005

Curití: el agua del grifo está embarrada

Columna publicada en Vanguardia Liberal, miércoles 5 de octubre de 2005

Se agudiza la preocupación de los vecinos de Curití, a raíz del desarrollo de las obras civiles que adelanta Incubadora Santander, en su proyecto agroindustrial de cría de aves y vacas (ver antecedentes en columnas anteriores). El viernes asistí a una reunión, convocada por el filósofo, escritor y docente Javier Rondon, de Ecoverde, en la que representantes de las gentes del municipio expusieron los motivos de su inquietud, con documentos en la mano.

Empezaron por mostrar una garrafa llena de agua completamente embarrada, tomada de los grifos que distribuyen el agua “potable” en este municipio santandereano. Según los expositores, la calidad del agua se ha deteriorado a partir de los movimientos de tierra realizados para construir vías, galpones y represas, entre otros. El sábado, sin conocer lo tratado en la reunión del viernes, otro amigo del ambiente sano me comentó que campesinos de la zona del proyecto, habían solicitado su asesoría. Ellos aseguran que los buldózer están pasando sobre los nacimientos de agua: “debajo de la máquina brota el agua”.

El viernes, representantes de la veeduría ciudadana y el Consejo de Curití, resaltaron en un mapa las numerosas corrientes que circulan por los predios afectados. Un concepto de la Sociedad Geográfica de Colombia concluye que estos terrenos deben ser declarados como zona de protección, considerando sus características y su importancia para los habitantes de siete municipios. Se recomendó paralizar las obras. Un concepto de funcionarios de la CAS de 2001 (basado en estudios oficiales), le recomienda al director de la época adquirir los predios “para adelantar políticas y programas conservacionistas” ya que “el área es reconocida por su riqueza hídrica”. Todos estos conceptos fueron acogidos en el Esquema de Ordenamiento Territorial de Curití.

Vale la pena recordar que la ley 99 de 1993 dispone que “los nacimientos de agua y las zonas de recargas de acuíferos serán objeto de protección especial”. Y que “en la utilización de los recursos hídricos, el consumo humano tendrá prioridad sobre cualquier uso”. La ley 99 también establece que “las autoridades y los particulares darán aplicación al principio de precaución”. Éste, no es una moda –como señalaba un colega columnista- sino un imperativo legal.

En la reunión del viernes se ratificó que las obras no cuentan con las correspondientes autorizaciones. Un oficio de julio 19 de 2005 del Secretario de Planeación e Infraestructura de Curití concluye: “esta dependencia no ha expedido licencia alguna para el citado proyecto”. Insisto, si el proyecto no cuenta con el visto bueno de las autoridades municipales ¿Cómo es posible que se estén adelantando obras? ¿Cómo se explica que el gobernador invite a la “apertura” de un proyecto no autorizado? ¿Qué opinan la Procuraduría y la CAS de todo esto?
Como muestra de solidaridad con los municipios afectados, se ha convocado a un Foro Ambiental en el parque de Curití y marcha a pescaderito para el próximo domingo. Un bus sale de la Biblioteca Gabriel Turbay a las 6:00 a.m. Informes: Javier Rondon (javierrondon47@hotmail.com), celular 3153391201. Ver Indymedia Colombia

martes, octubre 04, 2005

Glifosato: ¿mienten los funcionarios?

Columna de opinión publicada en Cátedra Libre (periódico institucional de la Universidad Industrial de Santander, Bucaramanga, No. 84, octubre 2005)

Una resolución del Consejo Nacional de Estupefacientes, encaminada a erradicar cultivos de coca en los parques nacionales de Colombia, reiteró en septiembre de 2005 el interés del gobierno del presidente Uribe de fumigar con glifosato estas reservas de la biodiversidad. Las personas se preguntan:

¿Es legal fumigar un parque natural?

El artículo 336 del Código Nacional de los Recursos Naturales y el decreto reglamentario 622 (Sistema de Parques Nacionales) de 1977 prohíben “el vertimiento (en parques), introducción, distribución, uso o abandono de sustancias tóxicas o contaminantes que puedan perturbar los ecosistemas o causar daños en ellos”. ¿Puede el glifosato causar daño en un parque? El glifosato es un herbicida. Así que -por definición- esta diseñado para matar vegetales, que son los productores, el componente esencial de un parque natural. Thomas Spiro de la Universidad de Princenton, y otros, explica el mecanismo que “ocasiona la muerte de la planta” (1).

Este herbicida destruye muchas especies naturales y cultivos comerciales. De ahí que ha sido conveniente -para las multinacionales- el desarrollo de variedades transgénicas, que resisten el herbicida. Por supuesto que ambos productos, semillas y glifosato, son fabricados por transnacionales, como Monsanto y Syngenta (2). La ecuación es sencilla: más transgénicos = más glifosato.

El glifosato no sólo daña las plantas, sus efectos nocivos sobre la fauna son conocidos desde hace muchos años. El autor de esta nota dirigió una investigación sobre los efectos del producto en peces, que fue presentada en el II Simposio Internacional sobre Plaguicidas (Palmira, 1994). Los bioensayos confirmaron que el herbicida Roundup (glifosato más aditivos) es tóxico para los peces, con tendencia a ser altamente tóxico y se recomendó un cambio de categoría. Así mismo, se concluyó que los aditivos multiplican la toxicidad del producto (3). Investigaciones más recientes confirman los resultados (4). Otros estudios han demostrado sus efectos negativos sobre los mamíferos (5). Y la gente.

¿Es tóxico para las personas?

No existe un solo glifosato. En Colombia se utilizan la N-fosfonometil glicina (Roundup y otros nombres comerciales) y el glifosato trimesium (Coloso de Syngenta) (2). Los efectos de estos compuestos son diferentes. El trimesium ha ocasionado la muerte de niños y adultos, por ingestión. La velocidad de las muertes atribuidas al trimesium es superior a las ocurridas por el Roundup (6). En este sentido, la toxicidad aguda del trimesium es más elevada, a pesar de que la clasificación colombiana no refleja esta realidad. Pero, el hecho de tener una toxicidad aguda baja no significa que el Roundup sea inocuo. La toxicidad aguda (en la que se basa la clasificación colombiana) no considera los efectos en el largo plazo

Un estudio publicado este año (7) concluye que el Roundup-glifosato actúa como un disruptor endocrino, a concentraciones más bajas que las usadas en la agricultura. Los disruptores tienen una baja toxicidad aguda, pero afectan el sistema hormonal y pueden ocasionar malformaciones, aumento de los abortos, nacimientos prematuros y problemas de reproducción, entre otros. El problema no es solo para los agricultores –legales o ilegales- estos productos pueden estar en los alimentos, y las aguas, que después consumimos todos.

En el Farm Chemical Hambook de 1994 el glifosato ya estaba clasificado como extremadamente tóxico, por sus efectos sobre la piel humana y los ojos. Lo que confirman otros estudios, que reportan lesiones en la piel, síntomas del Mal de Parkinson, neumonitis toxica y shock cardiogénico en pacientes expuestos al herbicida (8, 9).

¿Qué dice el gobierno?

Mientras los estudios concluyen que el producto sí afecta las plantas, los animales y los humanos, el gobierno afirma lo contrario. El ministro del Interior y Justicia, Pretelt de la Vega, señaló: "está probado científicamente que el glifosato utilizado en Colombia para fumigar los cultivos ilícitos, no causa estragos en el medio ambiente ni representa riesgo para la salud, en contraposición a las críticas de organizaciones no gubernamentales e incluso del gobierno de Ecuador" (El Diario, 09/18/2005).

Lástima que el ministro no haya citado las pruebas científicas a las que hace referencia, ya que una revisión de la bibliografía especializada reciente nos conduce a una conclusión totalmente opuesta. De tal manera que para explicar las motivaciones de la contundente declaración oficial tenemos dos opciones: 1) los funcionarios del presidente Uribe no conocen la bibliografía especializada. 2) la conocen y mienten sin rubor. ¿Incompetentes o mentirosos? El lector sacará sus propias conclusiones

El discurso oficial es respaldado por influyentes columnistas de prensa –devotos del gobierno- como Eduardo Pizarro de El Tiempo (08/29/2005), quien pretende justificar la ilegal acción oficial, con el “argumento” que los narcotraficantes contaminan más en sus laboratorios de procesamiento de coca. Es decir, como los delincuentes deforestan y envenenan ilegalmente los parques, lo que hay que hacer es imitarlos, emularlos, contaminando aún más, para no quedarnos atrás en la carrera de acabar con lo poco que va quedando. El viejo truco de combatir los delitos con más delitos.

Ahora, si las fumigaciones contribuyeran a acabar el narcotráfico hasta podríamos considerar su aplicación. Pero las cifras sugieren que no; un informe de este año de la Oficina para el Control de Drogas de Estados Unidos, concluye que –a pesar de las fumigaciones- las hectáreas sembradas en el 2004 no se redujeron ni en un centímetro cuadrado. ¿Por qué no se ensayan otras opciones recomendadas por los estudiosos desde hace décadas? La respuesta sólo la tienen los gobernantes y sus asociados, en la política y los negocios.

1. Spiro T, Stigliane W, Química Medioambiental, Prentice Hall, España, 2003, p 429.

2. Diccionario de Especialidades Agroquímicas, Thomson PLM, edición 13, editorial PLM S.A., Colombia, 2003

3. Jiménez Silvia, Puente Jairo, Determinación de la concentración letal del Roundup en la especie Sarotherodon niloticus, II Simposio Internacional sobre Pesticidas, Palmira, 1994.

4. Effects of Roundup on Carps, University of Olsztin, Mar Environ Res , Polonia, Jul 2000.

5. Darvich J., Zirulnik F., Gimenez M., Effects of the herbicide Glyphosate in pregnant rats, Universidad San Luis, Environ Res Mar 2001

6. Sorensen FW, Gregersem M., Rapid letal Intoxication caused by the herbicide gliphosate trimessium, University of Aarhus, Denmark, 1999.

7. Seralini Gilles Eric et al, Differential Effects of Glyphosate and Roundup on Human Placental Cells and Aromatase, Université de Caen, France http://ehp.niehs.nih.gov/members/2005/7728/7728.html

8. Barboza ER, Leiros Dacosta, Parkinsonisn after glycine derivate exposure, Facultad de Medicina, Universidad Sao Paolo, Brasil, Mayo 2001

9. Departamento de Medicina Ocupacional de la Universidad de Ben Gurion (Israel) y el Departamento de Medicina Interna del Hospital Tzu Chi (Taiwán), 2001

lunes, septiembre 26, 2005

Hortalizas ecológicas en La Niebla

Vanguardia Liberal, septiembre 28 de 2005

¿Sabía usted que la mayoría de las hortalizas que se consumen en Bucaramanga vienen de Boyacá, del norte de Santander y sobre todo de la sabana de Bogota? ¿Que muchas hortalizas son irrigadas con las perfumadas aguas del río capitalino? ¿Que son fumigadas con agro-tóxicos? Es decir, traemos alimentos que podríamos cultivar aquí, de parcelas localizadas a más de 400 kilómetros. Productos, en muchos casos, de dudosa calidad. La Secretaría de Agricultura del departamento y el SENA conocen la situación y por ello adelantan el proyecto Evaluación de Especies Hortícolas en la Provincia de Soto, a través de la Sociedad de Agricultores de Santander. El proyecto cuenta con la asesoría del Ingeniero Agrónomo Otto Hugo Ríos, uno de los pioneros de este tipo de trabajos en Santander.

El Secretario de Agricultura estima que el mercado de hortalizas del área metropolitana de Bucaramanga asciende a 46.000 toneladas al año, que tienen un valor mínimo de unos 23.000 millones de pesos anuales. Economistas prestigiosos –como Paul Krugman- vienen insistiendo desde hace rato en la importancia de los mercados internos, sobra decir que sin ser muy escuchados en países como el nuestro.

El proyecto se desarrolla en pisos térmicos localizados a alturas entre los 1500 y 2300 msnm. Este es el caso de la finca La Niebla, en la que el abogado Juan Manuel González Puyana empezó a producir hortalizas de excelente calidad, aplicando los métodos recomendados por la agricultura ecológica, reglamentada en Colombia por la resolución 0074/02. La Niebla esta localizada a unos 12 kilómetros de Bucaramanga, en la vía que lleva a Cúcuta, tomando un ramal que se desvía a la izquierda.

Juan Manuel, descendiente del sabio Mutis, lidera un proyecto experimental que pretende identificar especies hortícolas que se desarrollan bajo estas condiciones, considerando los factores clima, suelos y brillo solar entre otros. Hasta el momento se ha comprobado que crecen muy bien la col de Bruselas, el brócoli y el coliflor.


De la misma manera se estiman los costos reales del proceso, datos de gran interés ya que la agricultura ecológica implica un menor gasto de agroquímicos, pero mayores inversiones en mano de obra. Requiere así mismo de un esfuerzo importante en investigación y capacitación. En las parcelas de la Niebla no se utilizan los agroquímicos producidos por las transnacionales, se realiza un control sistémico de plagas. Empezando por la alimentación, una planta (y una persona) bien alimentada es más resistente a las plagas y enfermedades. Se llevan a cabo otras prácticas ecológicas, como el uso de trampas y especies benéficas. El cultivo en terrazas evita la erosión.



Juan Manuel se suma a otros que han entendido la importancia de cambiar las técnicas agrícolas heredadas de la “revolución verde”. Por razones de calidad, de salud y económicas. En el área metropolitana (y el mundo) crece el número de amigos de la alimentación sana. Se programa un encuentro cultivadores-consumidores "ecológicos", interesados llamar a ingeniera Isabel Ocasiones al teléfono 6395655 o escribir a isoca@terra.com


martes, septiembre 20, 2005

Desmovilizaciones: ¿la gran lavandería?

Vanguardia Liberal, septiembre 21 de 2005

María Jimena Duzán alborotó el avispero político con su columna del lunes en El Tiempo. Sostiene que en Colombia se ha consolidado “una nueva clase política emergente representante de la narco-para-política, en boga en los círculos del poder local y regional”. Advierte que se basa en noticias que la prensa nacional publica a diario. Hechos que la ciudadanía no ha asimilado pues se encuentra muy ocupada con los realities y demás teleboberías, elevándose culturalmente en los reinados y ferias del alcohol y agarrándose de las mechas en los partidos de fútbol. Así que no sorprende que la realidad vaya por un lado y la percepción de la ciudadanía por otro.

Pero los hechos están ahí. Lo podemos constatar en Santander, donde Vanguardia Liberal ha publicado -en varias ocasiones- denuncias sobre la alianza entre narco-paramilitares y grupos políticos emergentes, que controlan gran parte de la burocracia oficial. Los que hemos participado en elecciones, conocemos la creciente influencia de estos grupos ilegales armados en la política regional y nacional, como es el caso del Congreso. Los desmovilizados Mancuso y Castaño –futuros ministros según la congresista Rocío Arias- han manifestado que controlan el 35 % del Congreso.

El denominador común de estos “innombrables”, como los llama Duzán, es que todos apoyan a Uribe. Todos se han ubicado “en las listas uribistas”. La periodista reproduce lo que ya habían manifestado las congresistas Roció Arias y Eleonora Pineda, uribistas de tiempo completo y amigas de los comandantes de Ralito, por lo que deben saber de lo que hablan. Todos saben sus nombres –añade Duzán- pero “nadie es capaz de quitarles el antifaz, por temor a convertirse en víctimas de sus métodos de persuasión”.

Un caso que causó revuelo hace poco, fue el que involucró al periodista exiliado Daniel Coronell, quien recibió amenazas originadas en el computador de Carlos Nader, exconvicto por narcotráfico e íntimo amigo de la familia presidencial. Para el presidente Uribe, el amenazador virtual es “un hombre simpático”, muy allegado a sus hijitos.

La penetración del narcotráfico en la política no es nueva. Basta recordar el proceso 8000 o el caso de Alberto Santofimio, hoy en la cárcel, otro uribista que fue aliado del difunto Pablo Escobar y contradictor político de Luis Carlos Galan, un reconocido opositor del narcotrafico. La diferencia con lo que ocurre en la actualidad, es que la alianza narco-paras se ha fortalecido y que ésta no financia las campañas de otros, invierte la plata en sus propias campañas y políticos. Es que a antiguos inversionistas –como los Rodriguez Orejuela- les fue como a perros en misa. Y plata es lo que les sobra.

Según analistas prestigiosos –como Mauricio Cabrera o Javier Fernández Rivas- gran parte del descomunal torrente de dólares que ha irrigado la economía colombiana proviene de Ralito. Sus cómplices en la lavandería -según las autoridades- son: ganaderos, empresarios y hasta hijos de papi. ¿Constituye la desmovilización la mayor operación de lavado de activos realizada en Colombia? Muchos han sido extraditados por lavar cantidades relativamente pequeñas, pero algunos desmovilizados, dueños de la enorme lavandería “están negociando sus cargamentos de coca" y "apostando y repartiendo propinas en dólares en un casino cartagenero”. Es lo que afirma inteligencia militar, según El Tiempo.