PUblicado en vanguardia Liberal en junio 17 2009
En abril escribí una columna sobre la ola de suicidios de agricultores hindúes que utilizaron semillas transgénicas. Agobiados por las deudas derivadas de los altos costos de insumos y bajos rendimientos, miles de agricultores se quitaron la vida. Señalaba que estas semillitas mágicas ya habían ocasionado estragos en Colombia.
Es el caso de los fracasos reportados por agricultores de Córdoba y Tolima el año pasado. Este año la revista Portafolio informó que varios algodoneros reunidos en el Centro de Investigación de Nataima (Espinal, Tolima) ya habían protestado por la venta de semillas transgénicas en mal estado.
Por ello no sorprende que la semana pasada la Confederación Colombiana del Algodón advirtió que “iniciará las acciones administrativas y legales para que se sancione a la multinacional Monsanto para que les restituya a los agricultores por las pérdidas causadas”. Los agricultores compraron una semilla más costosa, confiados en la información publicitada. Más tarde el gremio enfrentó pérdidas económicas derivadas del ataque de plagas y por los daños ocasionados por el glifosato,
Los problemas no se limitan al algodón, recordemos las restricciones al maíz Monsanto 810 en Europa. Además, sobre el maíz Monsanto 863 se han reportado preocupantes efectos en ensayos con animales. Según informes publicados (Le Monde, 2004) se observaron malformaciones “sobre un grupo de ratas alimentadas con el maíz 863”.
Recordemos que muchos productos (harinas) que hoy se distribuyen en Colombia (sin ninguna advertencia) fueron preparados con maíz o soya transgénica, sobre los que existen inquietantes informes científicos por anomalías causadas a animales de laboratorio. En el 2007, ya se había informado de la presencia de transgénicos en productos distribuidos por el ICBF en barrios populares en Colombia.
Los problemas asociados a estos productos son enormes y los agricultores y ganaderos colombianos deberían informarse sobre la desastrosa experiencia de otros países antes de embarcarse en estas “quimera vegetales mal identificadas”, como las llama el reconocido biólogo Jacques Testart.
Sobre todo que este gobierno se ha empeñado desde sus inicios en abrirle camino a los transgénicos, a través de modificaciones legales y reglamentarias a las que ya me he referido. De ahí que los productores deberían considerar igualmente la posibilidad de demandar a un gobierno que fue y es excesivamente tolerante con multinacionales cuyos intereses –está probado- nunca coinciden con los de los productores y consumidores.
Blog dedicado a publicar mis columnas de Vanguardia Liberal, el periódico Yariguies, el COMPAS, otros.
sábado, julio 11, 2009
¿Afectan la salud las antenas de telecomunicaciones?
Publicado en Vanguardia Liberal en junio 3 2009
Para complementar mi columna “Prohibieron las antenas en las escuelas”, el Ingeniero Luis Omar Sarmiento, Decano de Telecomunicaciones de la Universidad Santo Tomás, me ha enviado la siguiente nota.
“Las antenas empleadas por los servicios de telecomunicaciones como la telefonía celular y los sistemas de comunicación personal o PCS, emiten radiofrecuencias para su funcionamiento. Estas ondas de radio son consideradas no ionizantes ya que no dañan el material genético de las células produciendo cáncer o defectos de nacimiento, como lo hacen los rayos X. Pero pueden ser peligrosas si son lo suficientemente intensas, llegando a producir cataratas y quemaduras de piel, entre otros efectos.
Se ha reportado que -bajo determinadas circunstancias- estos campos electromagnéticos pueden producir efectos nocivos entre los que se incluyen: cáncer, alteraciones del sueño, síndrome de fatiga crónica, abortos, defectos de nacimiento, alteraciones de los ritmos del electrocardiograma, tumores cerebrales, leucemia y linfoma entre otros, pero ninguno de estos reportes ha sido validado científicamente”.
“Considerando estos posibles efectos sobre la salud, se han generado normas de seguridad sobre exposición a las ondas de radio, en documentos como la Recomendación del Consejo de Ministros de Sanidad de la Unión Europea y de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones, las cuales han sido acogidas por casi todos los países de mundo. Colombia mediante decreto 195 de 2005 y en concordancia con las normas internacionales, adoptó como límite máximo de exposición de las personas a campos electromagnéticos, una intensidad de campo eléctrico de 61 V/m o una densidad de potencia de 10 W/m2. Sin embargo, varios países del mundo están imponiendo límites más rigurosos e imponiendo factores de seguridad de 5 o más cuando se trata de grupos sensibles a las ondas como niños, ancianos y pacientes”.
“Infortunadamente en Colombia, nadie sabe cuáles son los niveles de exposición a las cuales estamos sometidos los ciudadanos, ya que sorpresivamente la Resolución 1645 de 2005 decretó que los sistema celulares y PCS entre otros, “cumplen con los límites de exposición pertinentes y no son necesarias precauciones particulares”. Lo cual contradice las normas internacionales, en las cuales se exige por lo menos certificaciones anuales de que no se han superado los límites y auditorías externas de verificación. Es la única forma de asegurar que la radiofrecuencia no causa efectos nocivos en la salud de las personas”.
Para complementar mi columna “Prohibieron las antenas en las escuelas”, el Ingeniero Luis Omar Sarmiento, Decano de Telecomunicaciones de la Universidad Santo Tomás, me ha enviado la siguiente nota.
“Las antenas empleadas por los servicios de telecomunicaciones como la telefonía celular y los sistemas de comunicación personal o PCS, emiten radiofrecuencias para su funcionamiento. Estas ondas de radio son consideradas no ionizantes ya que no dañan el material genético de las células produciendo cáncer o defectos de nacimiento, como lo hacen los rayos X. Pero pueden ser peligrosas si son lo suficientemente intensas, llegando a producir cataratas y quemaduras de piel, entre otros efectos.
Se ha reportado que -bajo determinadas circunstancias- estos campos electromagnéticos pueden producir efectos nocivos entre los que se incluyen: cáncer, alteraciones del sueño, síndrome de fatiga crónica, abortos, defectos de nacimiento, alteraciones de los ritmos del electrocardiograma, tumores cerebrales, leucemia y linfoma entre otros, pero ninguno de estos reportes ha sido validado científicamente”.
“Considerando estos posibles efectos sobre la salud, se han generado normas de seguridad sobre exposición a las ondas de radio, en documentos como la Recomendación del Consejo de Ministros de Sanidad de la Unión Europea y de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones, las cuales han sido acogidas por casi todos los países de mundo. Colombia mediante decreto 195 de 2005 y en concordancia con las normas internacionales, adoptó como límite máximo de exposición de las personas a campos electromagnéticos, una intensidad de campo eléctrico de 61 V/m o una densidad de potencia de 10 W/m2. Sin embargo, varios países del mundo están imponiendo límites más rigurosos e imponiendo factores de seguridad de 5 o más cuando se trata de grupos sensibles a las ondas como niños, ancianos y pacientes”.
“Infortunadamente en Colombia, nadie sabe cuáles son los niveles de exposición a las cuales estamos sometidos los ciudadanos, ya que sorpresivamente la Resolución 1645 de 2005 decretó que los sistema celulares y PCS entre otros, “cumplen con los límites de exposición pertinentes y no son necesarias precauciones particulares”. Lo cual contradice las normas internacionales, en las cuales se exige por lo menos certificaciones anuales de que no se han superado los límites y auditorías externas de verificación. Es la única forma de asegurar que la radiofrecuencia no causa efectos nocivos en la salud de las personas”.
La UIS en su laberinto
Publicado en Vanguardia Liberal en mayo 27 2009
La primera vez que escuché la grabación de la conversación que sostuvo el rector de la UIS con el presunto paramilitar “Félix” -en el año 2007- pensé que era un montaje orquestado por interesados en torpedear la elección del nuevo rector. Sin embargo, el mismo doctor Jaime Camacho Pico confirmó que la conversación ocurrió y que fue grabada por la rectoría. La grabación publicada demora siete minutos, de un total de 17. La diferencia corresponde a problemas con la grabadora.
En la conversación, “Félix” le solicita al rector un listado de estudiantes y profesores “de izquierda” con el propósito de adelantar “un plan pistola”. Lo anterior en un contexto de graves amenazas contra estudiantes y profesores de la UIS, a las que me he referido en columnas anteriores.En su respuesta a “Félix”, el Rector –sin dar nombres- hace alusión a los estudiantes que en ese momento participaban en las mesas de negociación. Sus identidades eran conocidas por la comunidad universitaria. Según comunicado del Rector: “Se trataba… de acopiar información para que las autoridades adelantaran las investigaciones respectivas”.
Al parecer, el Rector participó u organizó una celada orientada a identificar o capturar a “Félix”. Hay que preguntarse ¿corresponde a las funciones del Rector participar en este tipo de actividades, que finalmente le han representado un enorme desgaste a la universidad? En la asamblea de profesores, el doctor Camacho reconoció que pecó de ingenuo y varios profesores han calificado su comportamiento de irresponsable.
El Rector también afirma: “La grabación fue puesta en conocimiento de las autoridades”. Sin embargo, el gobernador Horacio Serpa manifestó que el rector “No dijo la verdad. Cometió un error cuando no denunció que un criminal le estaba pidiendo nombres de estudiantes y profesores para hacerlos víctimas de una operación pistola”. “Ello le hizo perder credibilidad y confianza”. Grave la cosa.
Siento un profundo respeto por el doctor Camacho y espero que este incidente sea aclarado. Pero, como advirtió el exrector Álvaro Beltrán, el momento exige preocuparse -primero que todo- por “los altos intereses institucionales”. ¿Es lo más conveniente para la UIS el persistir en una reelección cuestionada nada menos que por el Presidente del Consejo Superior? Una reelección que produjo otro cierre de la Universidad y que no ha despejado -sino enturbiado- el clima de incertidumbre y desconfianza que ya planeaba sobre la UIS.
La primera vez que escuché la grabación de la conversación que sostuvo el rector de la UIS con el presunto paramilitar “Félix” -en el año 2007- pensé que era un montaje orquestado por interesados en torpedear la elección del nuevo rector. Sin embargo, el mismo doctor Jaime Camacho Pico confirmó que la conversación ocurrió y que fue grabada por la rectoría. La grabación publicada demora siete minutos, de un total de 17. La diferencia corresponde a problemas con la grabadora.
En la conversación, “Félix” le solicita al rector un listado de estudiantes y profesores “de izquierda” con el propósito de adelantar “un plan pistola”. Lo anterior en un contexto de graves amenazas contra estudiantes y profesores de la UIS, a las que me he referido en columnas anteriores.En su respuesta a “Félix”, el Rector –sin dar nombres- hace alusión a los estudiantes que en ese momento participaban en las mesas de negociación. Sus identidades eran conocidas por la comunidad universitaria. Según comunicado del Rector: “Se trataba… de acopiar información para que las autoridades adelantaran las investigaciones respectivas”.
Al parecer, el Rector participó u organizó una celada orientada a identificar o capturar a “Félix”. Hay que preguntarse ¿corresponde a las funciones del Rector participar en este tipo de actividades, que finalmente le han representado un enorme desgaste a la universidad? En la asamblea de profesores, el doctor Camacho reconoció que pecó de ingenuo y varios profesores han calificado su comportamiento de irresponsable.
El Rector también afirma: “La grabación fue puesta en conocimiento de las autoridades”. Sin embargo, el gobernador Horacio Serpa manifestó que el rector “No dijo la verdad. Cometió un error cuando no denunció que un criminal le estaba pidiendo nombres de estudiantes y profesores para hacerlos víctimas de una operación pistola”. “Ello le hizo perder credibilidad y confianza”. Grave la cosa.
Siento un profundo respeto por el doctor Camacho y espero que este incidente sea aclarado. Pero, como advirtió el exrector Álvaro Beltrán, el momento exige preocuparse -primero que todo- por “los altos intereses institucionales”. ¿Es lo más conveniente para la UIS el persistir en una reelección cuestionada nada menos que por el Presidente del Consejo Superior? Una reelección que produjo otro cierre de la Universidad y que no ha despejado -sino enturbiado- el clima de incertidumbre y desconfianza que ya planeaba sobre la UIS.
Zooonosis:¿uno de los jinetes del Apocalipsis?
Publicado en Vanguardia Liberal en mayo 20 2009
Algunos analistas han planteado que a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se le fue la mano con las alertas en la pandemia de gripa “porcina”, calificada de mediática.
Es cierto que algunos medios pintan de amarillo estas trágicas noticias. También es posible que algunos gobiernos vean en la epidemia otra cortina de humo para tapar los escándalos que protagonizan, sobre todo en el inseguro país de la seguridad democrática. Sin embargo, en el caso de la OMS y los científicos independientes, sus acciones resultan coherentes con lo planteado en torno a la inquietante expansión mundial -en las últimas décadas- de las zoonosis (enfermedades asociadas con animales como fiebre amarilla, gripe aviar, rabia, leptospirosis y muchas otras mas).
Estas enfermedades proliferan -en gran medida- por factores que se acentuaron en el siglo XX, como son el aumento de los intercambios entre países, el deterioro ambiental, el debilitamiento del sistema inmunitario, el hacinamiento humano y animal y los cambios climáticos, entre otros. Es un problema complejo que está lejos de ser controlado y que podría conducirnos a una catástrofe sanitaria global. Sobre todo porque, según el Premio Nóbel de Medicina Luc Montagnier, las medidas actuales apuntan a destruir los microbios asociados a las epidemias y se olvidan del “terreno”. Grave error.
En su libro “Los combates de la vida” (2008), Montagnier explica –por ejemplo- que algunos virus cambian todo el tiempo, intercambian genes entre ellos y además no actúan solos, sino asociados a “cómplices”. Los estudios sugieren que la peligrosidad del virus del Sida se multiplica en presencia de pequeñas bacterias, como los micoplasmas. También destaca la interacción que existe entre el sistema de defensas del organismo y los virus. Reseña el caso de una señora infectada por el virus del Sida, que no mostraba los síntomas de la enfermedad hasta que se hizo una quimioterapia para tratar un cáncer. El tratamiento debilitó las defensas naturales, lo que permitió el avance del virus del Sida y aceleró su muerte.
En este complejo contexto, la respuesta de gobiernos como el colombiano parece poco seria, pues mientras se reparten mascaritas y volantes, se menosprecia la educación y la investigación, aumenta la pobreza y continúa imparable la degradación del medio natural y humano. Seguimos transitando por el camino fácil y espacioso, el que –según la Biblia- nos lleva a la perdición
Algunos analistas han planteado que a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se le fue la mano con las alertas en la pandemia de gripa “porcina”, calificada de mediática.
Es cierto que algunos medios pintan de amarillo estas trágicas noticias. También es posible que algunos gobiernos vean en la epidemia otra cortina de humo para tapar los escándalos que protagonizan, sobre todo en el inseguro país de la seguridad democrática. Sin embargo, en el caso de la OMS y los científicos independientes, sus acciones resultan coherentes con lo planteado en torno a la inquietante expansión mundial -en las últimas décadas- de las zoonosis (enfermedades asociadas con animales como fiebre amarilla, gripe aviar, rabia, leptospirosis y muchas otras mas).
Estas enfermedades proliferan -en gran medida- por factores que se acentuaron en el siglo XX, como son el aumento de los intercambios entre países, el deterioro ambiental, el debilitamiento del sistema inmunitario, el hacinamiento humano y animal y los cambios climáticos, entre otros. Es un problema complejo que está lejos de ser controlado y que podría conducirnos a una catástrofe sanitaria global. Sobre todo porque, según el Premio Nóbel de Medicina Luc Montagnier, las medidas actuales apuntan a destruir los microbios asociados a las epidemias y se olvidan del “terreno”. Grave error.
En su libro “Los combates de la vida” (2008), Montagnier explica –por ejemplo- que algunos virus cambian todo el tiempo, intercambian genes entre ellos y además no actúan solos, sino asociados a “cómplices”. Los estudios sugieren que la peligrosidad del virus del Sida se multiplica en presencia de pequeñas bacterias, como los micoplasmas. También destaca la interacción que existe entre el sistema de defensas del organismo y los virus. Reseña el caso de una señora infectada por el virus del Sida, que no mostraba los síntomas de la enfermedad hasta que se hizo una quimioterapia para tratar un cáncer. El tratamiento debilitó las defensas naturales, lo que permitió el avance del virus del Sida y aceleró su muerte.
En este complejo contexto, la respuesta de gobiernos como el colombiano parece poco seria, pues mientras se reparten mascaritas y volantes, se menosprecia la educación y la investigación, aumenta la pobreza y continúa imparable la degradación del medio natural y humano. Seguimos transitando por el camino fácil y espacioso, el que –según la Biblia- nos lleva a la perdición
Prohibieron las antenas en los techos de las escuelas
Publicado en Vanguardia Liberal en mayo 13 2009
Continúa el debate mundial en torno a los efectos de los campos electromagnéticos que producen las antenas de telecomunicaciones sobre la salud de las personas. Algunos estudios concluyen que éstos ocasionan problemas a la salud, otros –financiados casi siempre por los fabricantes de equipos- sostienen lo contrario. Sin embargo, considerando antecedentes como los del cigarrillo y algunos pesticidas y fármacos, la mayoría de los países ha incluido en su legislación el Principio de Precaución.
Durante décadas, los fabricantes de cigarrillos y pesticidas afirmaron que éstos no eran nocivos para la salud, manipulando en algunos casos los estudios, hasta que las evidencias aportadas por científicos independientes (que intentaron ser desacreditados por los fabricantes), obligaron a las autoridades a tomar medidas. Si oportunamente se hubiesen tomado medidas preventivas, millones se habrían salvado. El Principio de Precaución establece que no se requiere certeza científica total para tomar medidas para proteger a la población. En Colombia, este principio fue incluido en la ley 99 de 1993.
Este Principio de Precaución fue invocado por el alcalde de un municipio francés la semana pasada, para retirar las antenas de las escuelas. Este municipio también podría ser el primero en Francia en realizar un ensayo de emisiones en las antenas de solo 0.6 voltios/metro, el ensayo pretende cuestionar la legislación en Francia que permite emitir entre 41 y 61 v/m. Muchos otros municipios europeos han manifestado su interés en controlar las emisiones y se han vinculado a asociaciones de ciudadanos y científicos, como Robin de los Techos o el Centro de Investigación sobre Radiaciones Electromagnéticas (Criirem). Los operadores -por su parte- argumentan que si la norma se reduce, sería necesario multiplicar el número de antenas.
En Bucaramanga el concejal Alfonso Prieto elaboró un proyecto para regular la instalación de antenas. El ingeniero Luis Omar Sarmiento, Decano de Telecomunicaciones de la Universidad Santo Tomás, presentó una ponencia sobre el tema al Concejo. Oportuna propuesta del concejal pues lo que se percibe es un desorden total y la ausencia de investigaciones orientadas a evaluar y mejorar la situación. Algunas antenas se han instalado incluso sobre los techos de edificios de apartamentos, sobre las cabezas de los moradores del último piso, algo impensable en países con políticas orientadas a proteger a la ciudadanía. Lo que no es el caso de Colombia
Continúa el debate mundial en torno a los efectos de los campos electromagnéticos que producen las antenas de telecomunicaciones sobre la salud de las personas. Algunos estudios concluyen que éstos ocasionan problemas a la salud, otros –financiados casi siempre por los fabricantes de equipos- sostienen lo contrario. Sin embargo, considerando antecedentes como los del cigarrillo y algunos pesticidas y fármacos, la mayoría de los países ha incluido en su legislación el Principio de Precaución.
Durante décadas, los fabricantes de cigarrillos y pesticidas afirmaron que éstos no eran nocivos para la salud, manipulando en algunos casos los estudios, hasta que las evidencias aportadas por científicos independientes (que intentaron ser desacreditados por los fabricantes), obligaron a las autoridades a tomar medidas. Si oportunamente se hubiesen tomado medidas preventivas, millones se habrían salvado. El Principio de Precaución establece que no se requiere certeza científica total para tomar medidas para proteger a la población. En Colombia, este principio fue incluido en la ley 99 de 1993.
Este Principio de Precaución fue invocado por el alcalde de un municipio francés la semana pasada, para retirar las antenas de las escuelas. Este municipio también podría ser el primero en Francia en realizar un ensayo de emisiones en las antenas de solo 0.6 voltios/metro, el ensayo pretende cuestionar la legislación en Francia que permite emitir entre 41 y 61 v/m. Muchos otros municipios europeos han manifestado su interés en controlar las emisiones y se han vinculado a asociaciones de ciudadanos y científicos, como Robin de los Techos o el Centro de Investigación sobre Radiaciones Electromagnéticas (Criirem). Los operadores -por su parte- argumentan que si la norma se reduce, sería necesario multiplicar el número de antenas.
En Bucaramanga el concejal Alfonso Prieto elaboró un proyecto para regular la instalación de antenas. El ingeniero Luis Omar Sarmiento, Decano de Telecomunicaciones de la Universidad Santo Tomás, presentó una ponencia sobre el tema al Concejo. Oportuna propuesta del concejal pues lo que se percibe es un desorden total y la ausencia de investigaciones orientadas a evaluar y mejorar la situación. Algunas antenas se han instalado incluso sobre los techos de edificios de apartamentos, sobre las cabezas de los moradores del último piso, algo impensable en países con políticas orientadas a proteger a la ciudadanía. Lo que no es el caso de Colombia
Mucha inseguridad en la "Seguridad Democratica"
Publicado en Vanguardia Liberal en mayo 6 2009
Es un hecho que el gobierno del presidente Álvaro Uribe no ha hecho mayor cosa para mejorar la dramática situación social; la crisis humanitaria ha tomado una dinámica que resulta francamente explosiva. Basta recordar que Colombia es el segundo país del mundo -después de Sudán- en producir el mayor número de desplazados.
A la anterior vergüenza, habría que agregarle las inquietantes cifras de desempleo y el drama de los millones que se rebuscan en los semáforos y basureros (recicladores que hoy deben competir con Ecoeficiencia, una de las empresas de los multimillonarios hijitos de Uribe). Los que sobreviven con el precario salario mínimo y la inestabilidad laboral, no están mucho mejor. ¿Será que estos millones de compatriotas tienen seguridad en sus vidas y la de sus hijos?
Para disimular el desastre humanitario, se dice que Uribe no ha hecho nada por lo social (ni por las vías, ni la producción agrícola, ni la salud, ni la educación) pero que -de todos modos- ha mejorado la seguridad en las vías a la Costa en vacaciones. Pero, en los países serios, el que la gente salga a vacaciones escoltados por tanques y helicópteros artillados no es un síntoma de seguridad, sino de inseguridad. Sobre todo que la seguridad en las ciudades no ha mejorado, todo lo contrario, como lo confirman los noticieros.
Es que resulta apenas lógico que muchos de esos millones de colombianos -sin empleo serio ni educación ni esperanzas- intenten sobrevivir acudiendo a medios ilegales como la guerrilla, el narcoparamilitarismo o la delincuencia común. Y mientras no se tomen correctivos estructurales para mejorar la crisis social, es imposible que la auténtica seguridad se logre.
Para completar el inseguro panorama, tenemos aterradores crímenes de Estado como los “falsos positivos”, la paramilitarización del Congreso y el DAS y las chuzadas telefónicas a todos los que no comulgan con la cartilla uribista. Más grave aún: las generalizadas amenazas contra académicos, ONGs, sindicalistas, indígenas, periodistas y líderes populares.
Por ejemplo, un comunicado de la Asociación de Profesores de la UIS denuncia los actos “de hostigamiento e intimidación” contra profesores de esa Universidad y sus familiares. Otro comunicado de la Corporación Compromiso denuncia el intento de desaparición de Mauricio Meza Blanco. ¿Es esta epidémica inseguridad -más temible que la gripa porcina- a la que nos invita a reelegir el presidente Uribe?
Es un hecho que el gobierno del presidente Álvaro Uribe no ha hecho mayor cosa para mejorar la dramática situación social; la crisis humanitaria ha tomado una dinámica que resulta francamente explosiva. Basta recordar que Colombia es el segundo país del mundo -después de Sudán- en producir el mayor número de desplazados.
A la anterior vergüenza, habría que agregarle las inquietantes cifras de desempleo y el drama de los millones que se rebuscan en los semáforos y basureros (recicladores que hoy deben competir con Ecoeficiencia, una de las empresas de los multimillonarios hijitos de Uribe). Los que sobreviven con el precario salario mínimo y la inestabilidad laboral, no están mucho mejor. ¿Será que estos millones de compatriotas tienen seguridad en sus vidas y la de sus hijos?
Para disimular el desastre humanitario, se dice que Uribe no ha hecho nada por lo social (ni por las vías, ni la producción agrícola, ni la salud, ni la educación) pero que -de todos modos- ha mejorado la seguridad en las vías a la Costa en vacaciones. Pero, en los países serios, el que la gente salga a vacaciones escoltados por tanques y helicópteros artillados no es un síntoma de seguridad, sino de inseguridad. Sobre todo que la seguridad en las ciudades no ha mejorado, todo lo contrario, como lo confirman los noticieros.
Es que resulta apenas lógico que muchos de esos millones de colombianos -sin empleo serio ni educación ni esperanzas- intenten sobrevivir acudiendo a medios ilegales como la guerrilla, el narcoparamilitarismo o la delincuencia común. Y mientras no se tomen correctivos estructurales para mejorar la crisis social, es imposible que la auténtica seguridad se logre.
Para completar el inseguro panorama, tenemos aterradores crímenes de Estado como los “falsos positivos”, la paramilitarización del Congreso y el DAS y las chuzadas telefónicas a todos los que no comulgan con la cartilla uribista. Más grave aún: las generalizadas amenazas contra académicos, ONGs, sindicalistas, indígenas, periodistas y líderes populares.
Por ejemplo, un comunicado de la Asociación de Profesores de la UIS denuncia los actos “de hostigamiento e intimidación” contra profesores de esa Universidad y sus familiares. Otro comunicado de la Corporación Compromiso denuncia el intento de desaparición de Mauricio Meza Blanco. ¿Es esta epidémica inseguridad -más temible que la gripa porcina- a la que nos invita a reelegir el presidente Uribe?
Referendo por el agua: Uribe lo deseco
Publicado en Vanguardia Liberal en abril 29 de 2009
El referendo por el agua fue presentado al Congreso después de un proceso transparente de recolección de firmas, a diferencia del referendo reeleccionista uribista, cuyos promotores son investigados por las autoridades. También vale la pena recordar que el primer promotor de una reelección de Uribe fue el detenido exsenador Ciro Ramírez, llamado a juicio por la Fiscalía por vínculos con narco-paramilitares. ¿Por qué será que a un acusado de narcotráfico le interesa prolongar indefinidamente el mandato de Uribe? ¿No se supone que los narcos odian a los que los combaten?
Sobre todo que éste no es el único caso.Las reelecciones uribistas se han fraguado en las entrañas de la Casa de Nariño. Todo lo contrario de lo ocurrido con el referendo del agua, que contó desde el principio con la férrea oposición de Uribe, interesado en quedar bien con los negociantes que consideran que el agua es una mercancía y no un derecho. Visión mercantil que conduce a un deterioro del recurso y a un encarecimiento del líquido.
En concordancia con esta visión mercantil, este gobierno introdujo graves retrocesos en la legislación ambiental. Por ejemplo, los cambios sobre licencias ambientales fueron los que hicieron posible que proyectos mineros –como el de la Greystar- pudieran desarrollarse en zonas de influencia de páramos, donde nace el agua de Bucaramanga, hoy amenazada por la minería a cielo abierto. Eso estaba prohibido en el decreto 1728, que Uribe derogó.
La secta uribista argumenta que toca apoyar el referendo reeleccionista pues es una iniciativa popular, así que apoyar este y no los otros dos (agua y penas a violadores), constituía una incoherencia mayor. Como además existe el temor de los uribistas de no lograr la aprobación a tiempo de la cuestionada reforma política y de no lograr la votación mínima requerida si sólo se realiza el referendo reeleccionista, la última voltereta uribista quedó servida. De ahí que –aparentemente- aprobaron el referendo del agua, pero lo aprobado busca todo lo contrario a lo que pretende el referendo original. Aprobaron un referendo para acabar el agua.
Por lo mismo ejerceré mi derecho a la abstención, sobre todo si los referendos son votados el mismo día. Lo peor que le puede pasar al agua y a la democracia es una nueva reelección de Uribe. Y de sus hijos.
viernes, abril 24, 2009
¿Por qué se suicidan los cultivadores de Transgenicos?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en abril 22 de 2009
La semana pasada, la publicación inglesa The Independent informó: 1500 agricultores se suicidaron en la India, en sólo el estado de Chatisgart. En toda la India, según fuentes oficiales, se suicidan mil campesinos… ¡cada mes!
El escabroso asunto había sido abordado el año pasado por el Príncipe Carlos de Inglaterra, quien afirmó que los campesinos hindúes se suicidaban después de utilizar en sus parcelas Organismos Modificados Genéticamente (OMG). Éstos, los habrían conducido a la quiebra y al endeudamiento total. Sus palabras desataron la furia de los fabricantes de los OMG y políticos asociados.
El drama empezó años atrás, cuando millones de campesinos hindúes, hipnotizados por promesas de fabulosas cosechas y montones de dinero, remplazaron las semillas tradicionales por las transgénicas. Para realizar el cambio, los agricultores prestaron plata para comprar las costosas semillas e insumos que requieren los OMG, como el algodón transgénico (que ya ha producido estragos en Colombia).
En la India las cosechas estuvieron lejos de las promesas y así muchos quedaron atrapados en una catastrófica espiral de deudas enormes y mínimas entradas. “Nos mintieron”, afirman líderes campesinos, no sólo en la India sino en Europa, donde se registraron masivas protestas anti-OMG la semana pasada. También la semana pasada fue prohibido el maíz Monsanto 810 en Alemania (autorizado en Colombia), ya que según los funcionarios, existen pruebas de que ocasiona daños al medio natural.
El drama de los suicidas hindúes (y otros problemas mayores de los OMG), se analiza en el libro El Mundo según Monsanto (2008), de la francesa Marie Monique Robin. El libro también aborda las desastrosas experiencias con el maíz y la soya transgénica en America Latina. Diversas fuentes han denunciado la “Catástrofe sanitaria en Argentina” por efectos de las fumigaciones con glifosato, el pesticida asociado a los transgénicos (A parte de la angustia económica, habría que evaluar la incidencia de estos agro-tóxicos sobre el estado anímico de los campesinos hindúes suicidas).
Noticias de interés en nuestro país, ya que las mismas promesas que les hicieron a los campesinos hindúes, las han hecho en este país los defensores de las semillitas mágicas, entre ellos el ex ministro Andrés Felipe Arias, una especie de muñeco de ventrílocuo del autoreelecto presidente Álvaro Uribe. La misma pareja dinámica que expidió el decreto 4525, que les alegró la vida y los negocios a cuestionados productores de transgénicos.
La semana pasada, la publicación inglesa The Independent informó: 1500 agricultores se suicidaron en la India, en sólo el estado de Chatisgart. En toda la India, según fuentes oficiales, se suicidan mil campesinos… ¡cada mes!
El escabroso asunto había sido abordado el año pasado por el Príncipe Carlos de Inglaterra, quien afirmó que los campesinos hindúes se suicidaban después de utilizar en sus parcelas Organismos Modificados Genéticamente (OMG). Éstos, los habrían conducido a la quiebra y al endeudamiento total. Sus palabras desataron la furia de los fabricantes de los OMG y políticos asociados.
El drama empezó años atrás, cuando millones de campesinos hindúes, hipnotizados por promesas de fabulosas cosechas y montones de dinero, remplazaron las semillas tradicionales por las transgénicas. Para realizar el cambio, los agricultores prestaron plata para comprar las costosas semillas e insumos que requieren los OMG, como el algodón transgénico (que ya ha producido estragos en Colombia).
En la India las cosechas estuvieron lejos de las promesas y así muchos quedaron atrapados en una catastrófica espiral de deudas enormes y mínimas entradas. “Nos mintieron”, afirman líderes campesinos, no sólo en la India sino en Europa, donde se registraron masivas protestas anti-OMG la semana pasada. También la semana pasada fue prohibido el maíz Monsanto 810 en Alemania (autorizado en Colombia), ya que según los funcionarios, existen pruebas de que ocasiona daños al medio natural.
El drama de los suicidas hindúes (y otros problemas mayores de los OMG), se analiza en el libro El Mundo según Monsanto (2008), de la francesa Marie Monique Robin. El libro también aborda las desastrosas experiencias con el maíz y la soya transgénica en America Latina. Diversas fuentes han denunciado la “Catástrofe sanitaria en Argentina” por efectos de las fumigaciones con glifosato, el pesticida asociado a los transgénicos (A parte de la angustia económica, habría que evaluar la incidencia de estos agro-tóxicos sobre el estado anímico de los campesinos hindúes suicidas).
Noticias de interés en nuestro país, ya que las mismas promesas que les hicieron a los campesinos hindúes, las han hecho en este país los defensores de las semillitas mágicas, entre ellos el ex ministro Andrés Felipe Arias, una especie de muñeco de ventrílocuo del autoreelecto presidente Álvaro Uribe. La misma pareja dinámica que expidió el decreto 4525, que les alegró la vida y los negocios a cuestionados productores de transgénicos.
martes, abril 21, 2009
¿Puede una hidroelectrica inducir un terremoto?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en abril 15 de 2009
La edición de abril de la revista Francesa Science & Vie anuncia en su portada un informe titulado “Cuando el hombre hace temblar la tierra”, que advierte: “Represas, minas, perforaciones petroleras y la geotermia hieren la corteza terrestre engendrando -en ocasiones- reacciones devastadoras”.
Estudios sobre el tema se vienen realizando desde los años sesenta, cuando cuatro sismos (China, India, Grecia y Zambia) de magnitud superior a seis, fueron relacionados con represas. En la actualidad, cerca de 100 represas en el mundo son sindicadas de producir temblores de tierra (Ver múltiples publicaciones sobre “sismicidad inducida”).
Un evento muy estudiado ocurrió en la India; un sismo que ocasionó 200 muertos en 1967 fue asociado con una represa construida en 1962. Los científicos comprobaron que –después del llenado de esta represa (y de otras)- la zona fue sacudida por “incesantes sismos”. En fechas más cercanas, algunos sospechan que el devastador sismo registrado en Sichuan (China) el año pasado, fue provocado por la represa de Zipingpu –de 156 metros de altura- puesta en servicio en el año 2004. El Ingeniero Jefe de la Oficina de Geología y Minearología de Sichuan, planteó que este sismo es “un ejemplo suplementario, el más espectacular jamás observado (88000 muertos), de la sismicidad inducida por represas”. Christian Klose de la Universidad de Columbia, postuló “Los cientos de millones de toneladas de agua acumuladas pudieron modificar la presión ejercida sobre la falla Beichuan al punto de producir su ruptura”.
Las represas pueden inducir sismos al ejercer una presión sobre fallas cercanas, o al infiltrar agua que puede “lubricar” fallas y generar poderosos sismos. Por otros subterráneos caminos, la gran minería y las explotaciones petroleras también pueden inducir terremotos.
Por lo anterior y considerando que 1) en el departamento se adelantan proyectos de gran minería y represas, 2) que desde hace casi 100 años se realizan perforaciones petroleras y 3) que Santander registra una muy importante actividad sísmica, valdría la pena que las autoridades nos explicaran qué estudios (sobre sismicidad inducida) se han tenido en cuenta al momento de aprobar las grandes hidroeléctricas y los proyectos de minería a cielo abierto que nos caminan pierna arriba. Por ejemplo, ¿cuál es el efecto esperado de construir el Embalse de Bucaramanga cerca a las fallas de Bucaramanga y Suratá? ¿Tendrá alguna influencia Hidrosogamoso sobre el Nido Sísmico de Bucaramanga?
La edición de abril de la revista Francesa Science & Vie anuncia en su portada un informe titulado “Cuando el hombre hace temblar la tierra”, que advierte: “Represas, minas, perforaciones petroleras y la geotermia hieren la corteza terrestre engendrando -en ocasiones- reacciones devastadoras”.
Estudios sobre el tema se vienen realizando desde los años sesenta, cuando cuatro sismos (China, India, Grecia y Zambia) de magnitud superior a seis, fueron relacionados con represas. En la actualidad, cerca de 100 represas en el mundo son sindicadas de producir temblores de tierra (Ver múltiples publicaciones sobre “sismicidad inducida”).
Un evento muy estudiado ocurrió en la India; un sismo que ocasionó 200 muertos en 1967 fue asociado con una represa construida en 1962. Los científicos comprobaron que –después del llenado de esta represa (y de otras)- la zona fue sacudida por “incesantes sismos”. En fechas más cercanas, algunos sospechan que el devastador sismo registrado en Sichuan (China) el año pasado, fue provocado por la represa de Zipingpu –de 156 metros de altura- puesta en servicio en el año 2004. El Ingeniero Jefe de la Oficina de Geología y Minearología de Sichuan, planteó que este sismo es “un ejemplo suplementario, el más espectacular jamás observado (88000 muertos), de la sismicidad inducida por represas”. Christian Klose de la Universidad de Columbia, postuló “Los cientos de millones de toneladas de agua acumuladas pudieron modificar la presión ejercida sobre la falla Beichuan al punto de producir su ruptura”.
Las represas pueden inducir sismos al ejercer una presión sobre fallas cercanas, o al infiltrar agua que puede “lubricar” fallas y generar poderosos sismos. Por otros subterráneos caminos, la gran minería y las explotaciones petroleras también pueden inducir terremotos.
Por lo anterior y considerando que 1) en el departamento se adelantan proyectos de gran minería y represas, 2) que desde hace casi 100 años se realizan perforaciones petroleras y 3) que Santander registra una muy importante actividad sísmica, valdría la pena que las autoridades nos explicaran qué estudios (sobre sismicidad inducida) se han tenido en cuenta al momento de aprobar las grandes hidroeléctricas y los proyectos de minería a cielo abierto que nos caminan pierna arriba. Por ejemplo, ¿cuál es el efecto esperado de construir el Embalse de Bucaramanga cerca a las fallas de Bucaramanga y Suratá? ¿Tendrá alguna influencia Hidrosogamoso sobre el Nido Sísmico de Bucaramanga?
viernes, abril 17, 2009
Alvaro Uribe ¿El Clientelista Mayor?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en abril 15 de 2009
Una presunta beneficiada por el Ministerio de Protección Social, fue la nuera de don Teodolindo, según su propia confesión.Claro que el primer beneficiado de la voltereta de Yidis y Teodolindo fue el presidente Uribe. Gracias a la ágil pareja, la reelección fue aprobada en el Congreso por 17 votos a favor y 16 en contra.
La Procuraduría considera las andanzas de Teodolindo como una “acción criminal”, pero los hechos también se derivan de la plaga clientelista que Uribe prometió acabar; pero ésta, como otras, más bien se ha multiplicado. El clientelismo es “un sistema de intercambio de favores, en el cual los funcionarios otorgan prestaciones a cambio de apoyo electoral”. Es el caso de la primera reelección y también de la segunda, que se encuentra inmersa en un pantano de cuestionamientos.
El clientelismo uribista no termina allí. El ex ministro Rafael Pardo, al referirse a Familias en Acción, advertía: “El asistencialismo de Uribe es el nuevo clientelismo y servirá de plataforma electoral, en caso de una nueva reelección”.
El senador Camilo Sánchez señalaba: “El mejor invento de Uribe no es la política de Seguridad Democrática, sino los Consejos Comunales, donde cada semana hace el milagro de aparecerse con plata para regalar y anunciar obras para realizar”. Las cuentas son sencillas, el año pasado 1’700.000 Familias en Acción recibían subsidios; si asumimos un mínimo de dos firmas por familia tenemos 3’400.000. Si sumamos las firmas de inversionistas de DMG (que hoy piden sean declaradas nulas) y las derivadas del Clientelismo Empresarial uribista (como lo llamó el Decano de Economía de los Andes), fácilmente llegamos a las 3’900.000 firmas que se recogieron para el referendo autoreeleccionista.
Antes el clientelismo se lo repartían democráticamente los políticos a través de los auxilios parlamentarios, hoy Uribe centralizó los auxilios en la Casa de Nari. Sorprende que no le vaya mejor en las encuestas.
La semana pasada, la Procuraduría le solicitó a la Corte Suprema que condene al ex congresista Teodolindo Avendaño por el delito de cohecho y enriquecimiento ilícito, por su participación en la tortuosa aprobación de la primera reelección de Álvaro Uribe. Como se sabe, el cohecho implica que alguien fue inducido a pecar por una paga y que otro le pagó a ese alguien para que pecara. Esperamos –sentados- que la Procuraduría nos explique quiénes fueron los paganinis.
Una presunta beneficiada por el Ministerio de Protección Social, fue la nuera de don Teodolindo, según su propia confesión.Claro que el primer beneficiado de la voltereta de Yidis y Teodolindo fue el presidente Uribe. Gracias a la ágil pareja, la reelección fue aprobada en el Congreso por 17 votos a favor y 16 en contra.
La Procuraduría considera las andanzas de Teodolindo como una “acción criminal”, pero los hechos también se derivan de la plaga clientelista que Uribe prometió acabar; pero ésta, como otras, más bien se ha multiplicado. El clientelismo es “un sistema de intercambio de favores, en el cual los funcionarios otorgan prestaciones a cambio de apoyo electoral”. Es el caso de la primera reelección y también de la segunda, que se encuentra inmersa en un pantano de cuestionamientos.
El clientelismo uribista no termina allí. El ex ministro Rafael Pardo, al referirse a Familias en Acción, advertía: “El asistencialismo de Uribe es el nuevo clientelismo y servirá de plataforma electoral, en caso de una nueva reelección”.
El senador Camilo Sánchez señalaba: “El mejor invento de Uribe no es la política de Seguridad Democrática, sino los Consejos Comunales, donde cada semana hace el milagro de aparecerse con plata para regalar y anunciar obras para realizar”. Las cuentas son sencillas, el año pasado 1’700.000 Familias en Acción recibían subsidios; si asumimos un mínimo de dos firmas por familia tenemos 3’400.000. Si sumamos las firmas de inversionistas de DMG (que hoy piden sean declaradas nulas) y las derivadas del Clientelismo Empresarial uribista (como lo llamó el Decano de Economía de los Andes), fácilmente llegamos a las 3’900.000 firmas que se recogieron para el referendo autoreeleccionista.
Antes el clientelismo se lo repartían democráticamente los políticos a través de los auxilios parlamentarios, hoy Uribe centralizó los auxilios en la Casa de Nari. Sorprende que no le vaya mejor en las encuestas.
viernes, abril 10, 2009
Antigripales que pueden matar
Publicado en Vanguardia Liberal en abril 1 de 2009
El fin de semana se informó que las sustancias químicas “efedrina y seudoefedrina”, componentes importantes de algunos antigripales, están ingresando al país en cantidades anormales. Al parecer, el inusitado aumento se explica por su uso en la preparación –no de medicinas- sino de drogas ilícitas, como anfetaminas, metanfetaminas y Extasis (3,4-metilendioximetanfetamina).
Las autoridades advirtieron que se restringirá la venta de antigripales fabricados con seudoefedrina, que la efedrina ya es controlada. Las autoridades se tomaron su tiempo ya que el problema es conocido desde hace rato. Pero bueno, algo empezaron a hacer.
Aunque el problema de la efedrina y la seudoefedrina no es sólo su uso en la preparación de drogas ilegales. Esta es la historia. Como se reseña en mi libro Venenos en el Hogar (2006), en el año 2000 se conoció una determinación de la Food and Drug Administration de Estados Unidos, que advertía a los consumidores sobre los riesgos de consumir antigripales preparados con fenilpropanolamina.
Escandalosa la demora en restringir esta sustancia pues sus efectos negativos (derrames, hemorragias, infartos y la muerte) se conocen desde los años sesenta del siglo XX. Ya nos hemos referido aquí a la parsimonia con que se toman las decisiones en la cuestionada agencia de control de drogas y alimentos de Estados Unidos. Pero si por allá llueve por acá no escampa. En Colombia sólo se empezaron a tomar medidas para restringir la fenilpropanolamina en el año 2003.
Para remplazar esta sustancia, las mismas autoridades colombianas que hoy las cuestionan, permitieron el uso de la efedrina y la seudoefedrina en los antigripales. Esto, a pesar de los reparos que ya existían sobre estas sustancias, que fueron prohibidas en Estados Unidos en el 2004 para la fabricación de suplementos dietéticos empleados para bajar de peso o aumentar los rendimientos deportivos.
En el año 2003 se asoció la muerte de un lanzador de los Orioles de Baltimore, con el consumo de los mencionados suplementos. Ya en ese momento la FDA había reportado 16000 reacciones adversas a estas sustancias, que se usaron después en Colombia y otros países en la fabricación de antigripales y… también de drogas ilícitas.
Lo que nos faltaba, aparte de ser los primeros productores mundiales de cocaína, ahora también le jalamos a la preparación de drogas sintéticas ilegales. Otro importante resultado de la política prodroga, perdón, antidroga de este gobierno.
El fin de semana se informó que las sustancias químicas “efedrina y seudoefedrina”, componentes importantes de algunos antigripales, están ingresando al país en cantidades anormales. Al parecer, el inusitado aumento se explica por su uso en la preparación –no de medicinas- sino de drogas ilícitas, como anfetaminas, metanfetaminas y Extasis (3,4-metilendioximetanfetamina).
Las autoridades advirtieron que se restringirá la venta de antigripales fabricados con seudoefedrina, que la efedrina ya es controlada. Las autoridades se tomaron su tiempo ya que el problema es conocido desde hace rato. Pero bueno, algo empezaron a hacer.
Aunque el problema de la efedrina y la seudoefedrina no es sólo su uso en la preparación de drogas ilegales. Esta es la historia. Como se reseña en mi libro Venenos en el Hogar (2006), en el año 2000 se conoció una determinación de la Food and Drug Administration de Estados Unidos, que advertía a los consumidores sobre los riesgos de consumir antigripales preparados con fenilpropanolamina.
Escandalosa la demora en restringir esta sustancia pues sus efectos negativos (derrames, hemorragias, infartos y la muerte) se conocen desde los años sesenta del siglo XX. Ya nos hemos referido aquí a la parsimonia con que se toman las decisiones en la cuestionada agencia de control de drogas y alimentos de Estados Unidos. Pero si por allá llueve por acá no escampa. En Colombia sólo se empezaron a tomar medidas para restringir la fenilpropanolamina en el año 2003.
Para remplazar esta sustancia, las mismas autoridades colombianas que hoy las cuestionan, permitieron el uso de la efedrina y la seudoefedrina en los antigripales. Esto, a pesar de los reparos que ya existían sobre estas sustancias, que fueron prohibidas en Estados Unidos en el 2004 para la fabricación de suplementos dietéticos empleados para bajar de peso o aumentar los rendimientos deportivos.
En el año 2003 se asoció la muerte de un lanzador de los Orioles de Baltimore, con el consumo de los mencionados suplementos. Ya en ese momento la FDA había reportado 16000 reacciones adversas a estas sustancias, que se usaron después en Colombia y otros países en la fabricación de antigripales y… también de drogas ilícitas.
Lo que nos faltaba, aparte de ser los primeros productores mundiales de cocaína, ahora también le jalamos a la preparación de drogas sintéticas ilegales. Otro importante resultado de la política prodroga, perdón, antidroga de este gobierno.
¿Los alimentos de Estados Unidos son una amenaza para la salud publica?
Publicado en Vanguardia liberal en Marzo 18 de 2009
El sábado el presidente Barack Obama afirmó que el sistema de seguridad de los alimentos de Estados Unidos "es un peligro para la salud pública". Evocó el reciente caso de contaminación de productos elaborados con cacahuetes, que ocasionaron la muerte e intoxicación de muchas personas. Para empezar a cambiar el aberrante sistema, Obama nombró en la cuestionada Food and Drug Administration (FDA) a funcionarios sin vínculos laborales anteriores con multinacionales.
Así se aparta de lo hecho por los últimos presidentes gringos. En especial George Bush –amigo intimo del presidente Álvaro Uribe- cuyo gobierno estaba integrado (casi en su totalidad) por antiguos empleados de las transnacionales.
Los conflictos de intereses son enormes. Por ejemplo, en el proceso de aprobación por parte de la FDA de una hormona fabricada (por manipulación genética) por Monsanto, participaron antiguos empleados de esta empresa, que en ese momento fungían de funcionarios públicos. Algunos regresaron a la empresa, después de la aprobación y reglamentación de la hormona. “La puerta giratoria”, la llaman los gringos.
De ahí que no sorprende que para la FDA la leche “hormonada” y la natural sean iguales. A pesar de que estudios realizados por sus propios exfuncionarios –caso Richard Burroughs- concluían que las vacas tratadas con la hormona transgénica desarrollaban inflamaciones en las mamas, que se traducen en pus y antibióticos en la leche. Monsanto es una de las multinacionales que fabrica los Organismos Modificados Genéticamente (OMG) y el herbicida asociado: Roundup-glifosato (ha estado involucrada en los escándalos PCB, dioxinas, Agente Naranja y otros).
En este contexto tampoco sorprende que la FDA considere que los productos naturales y los transgénicos son iguales. Por lo mismo, asume que no hay necesidad de hacer estudios toxicológicos. Pero los pocos estudios sobre la seguridad de los OMG no contribuyen precisamente a tranquilizarnos. Una universidad italiana encontró modificaciones en las células de los testículos y del páncreas, en ratas alimentadas con soya transgénica. El profesor Arpad Pusztai, comprobó que los OMG no son iguales a los no-transgénicos y además detectó graves alteraciones en ratas alimentadas con papas modificadas genéticamente.
Los estudiosos que han osado divulgar estos negativos resultados –como Burroughs o Pusztai- han sido despedidos y difamados por presiones de las empresas y la complicidad de algunos científicos, que vendieron su alma al diablo.
El sábado el presidente Barack Obama afirmó que el sistema de seguridad de los alimentos de Estados Unidos "es un peligro para la salud pública". Evocó el reciente caso de contaminación de productos elaborados con cacahuetes, que ocasionaron la muerte e intoxicación de muchas personas. Para empezar a cambiar el aberrante sistema, Obama nombró en la cuestionada Food and Drug Administration (FDA) a funcionarios sin vínculos laborales anteriores con multinacionales.
Así se aparta de lo hecho por los últimos presidentes gringos. En especial George Bush –amigo intimo del presidente Álvaro Uribe- cuyo gobierno estaba integrado (casi en su totalidad) por antiguos empleados de las transnacionales.
Los conflictos de intereses son enormes. Por ejemplo, en el proceso de aprobación por parte de la FDA de una hormona fabricada (por manipulación genética) por Monsanto, participaron antiguos empleados de esta empresa, que en ese momento fungían de funcionarios públicos. Algunos regresaron a la empresa, después de la aprobación y reglamentación de la hormona. “La puerta giratoria”, la llaman los gringos.
De ahí que no sorprende que para la FDA la leche “hormonada” y la natural sean iguales. A pesar de que estudios realizados por sus propios exfuncionarios –caso Richard Burroughs- concluían que las vacas tratadas con la hormona transgénica desarrollaban inflamaciones en las mamas, que se traducen en pus y antibióticos en la leche. Monsanto es una de las multinacionales que fabrica los Organismos Modificados Genéticamente (OMG) y el herbicida asociado: Roundup-glifosato (ha estado involucrada en los escándalos PCB, dioxinas, Agente Naranja y otros).
En este contexto tampoco sorprende que la FDA considere que los productos naturales y los transgénicos son iguales. Por lo mismo, asume que no hay necesidad de hacer estudios toxicológicos. Pero los pocos estudios sobre la seguridad de los OMG no contribuyen precisamente a tranquilizarnos. Una universidad italiana encontró modificaciones en las células de los testículos y del páncreas, en ratas alimentadas con soya transgénica. El profesor Arpad Pusztai, comprobó que los OMG no son iguales a los no-transgénicos y además detectó graves alteraciones en ratas alimentadas con papas modificadas genéticamente.
Los estudiosos que han osado divulgar estos negativos resultados –como Burroughs o Pusztai- han sido despedidos y difamados por presiones de las empresas y la complicidad de algunos científicos, que vendieron su alma al diablo.
domingo, marzo 15, 2009
¿Los gases del basurero pueden matar?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en marzo 11 de 2009
Hace 14 años escribí una columna titulada “Los gases de la basura”. Citaba estudios realizados en Estados Unidos sobre los gases emitidos por los rellenos sanitarios de basuras domésticas. Estos confirmaban la emisión de metano (un gas invernadero asociado al calentamiento global) y de contaminantes muy tóxicos que pueden afectar el sistema respiratorio y el corazón.
Así como otros asociados a problemas reproductivos y al cáncer, es el caso del benceno, el vinil cloruro, el cloroformo. Los estudios advertían que los habitantes de zonas cercanas a los rellenos están expuestos a las letales emisiones. El problema –entonces- no es “sólo de malos olores” como les he escuchado a algunos, el problema es de vida o muerte.
Los efectos de estas sustancias son conocidos desde hace rato. Sin embargo, vivimos en un país donde poco o nada se hace para proteger a la ciudadanía. En este contexto hay que analizar el tema de los gases producidos en los “rellenos” colombianos.
Leo en El Espectador del viernes pasado: “Las suposiciones de los vecinos del relleno Doña Juana (Bogota) fueron confirmadas por los investigadores de la Universidad del Valle. Fabián Méndez, director del estudio que evaluó la influencia del relleno en la población cercana, les informó a los habitantes que el aire que respiran desde hace más de 20 años contiene partículas PM10, Benceno y Xileno”. “Las PM10, pueden inflamar los bronquios, el Benceno causa convulsiones, alteraciones del ritmo cardíaco y hasta leucemia”.
El lunes el Nuevo Siglo informó:”Desmonte del relleno Doña Juana será un hecho. Los niños habitantes de la zona tienen menor peso y velocidad de crecimiento, padecen diarrea aguda y alergias en la piel”.
Aquí en Bucaramanga sigue pasando el tiempo y hasta la fecha no sabemos qué va a pasar con las basuras del Área Metropolitana. El lunes el Alcalde declaro en RCN: La ciudad se acoge al protocolo de Kioto “se trata de extraer y quemar el dióxido de carbono, el biogás que afecta el recalentamiento de la capa de ozono”.
Curioso, no sabía que se quemaba el bióxido de carbono, que es un producto de la combustión, pensaba que el combustible era el metano. Tampoco sabia que el “biogás” (metano y otros) “recalentaba” la capa de ozono. Estaba convencido que ésta era afectada por las sustancias agotadoras de ozono, diferentes a los gases de invernadero, regidos por Kioto.
Hace 14 años escribí una columna titulada “Los gases de la basura”. Citaba estudios realizados en Estados Unidos sobre los gases emitidos por los rellenos sanitarios de basuras domésticas. Estos confirmaban la emisión de metano (un gas invernadero asociado al calentamiento global) y de contaminantes muy tóxicos que pueden afectar el sistema respiratorio y el corazón.
Así como otros asociados a problemas reproductivos y al cáncer, es el caso del benceno, el vinil cloruro, el cloroformo. Los estudios advertían que los habitantes de zonas cercanas a los rellenos están expuestos a las letales emisiones. El problema –entonces- no es “sólo de malos olores” como les he escuchado a algunos, el problema es de vida o muerte.
Los efectos de estas sustancias son conocidos desde hace rato. Sin embargo, vivimos en un país donde poco o nada se hace para proteger a la ciudadanía. En este contexto hay que analizar el tema de los gases producidos en los “rellenos” colombianos.
Leo en El Espectador del viernes pasado: “Las suposiciones de los vecinos del relleno Doña Juana (Bogota) fueron confirmadas por los investigadores de la Universidad del Valle. Fabián Méndez, director del estudio que evaluó la influencia del relleno en la población cercana, les informó a los habitantes que el aire que respiran desde hace más de 20 años contiene partículas PM10, Benceno y Xileno”. “Las PM10, pueden inflamar los bronquios, el Benceno causa convulsiones, alteraciones del ritmo cardíaco y hasta leucemia”.
El lunes el Nuevo Siglo informó:”Desmonte del relleno Doña Juana será un hecho. Los niños habitantes de la zona tienen menor peso y velocidad de crecimiento, padecen diarrea aguda y alergias en la piel”.
Aquí en Bucaramanga sigue pasando el tiempo y hasta la fecha no sabemos qué va a pasar con las basuras del Área Metropolitana. El lunes el Alcalde declaro en RCN: La ciudad se acoge al protocolo de Kioto “se trata de extraer y quemar el dióxido de carbono, el biogás que afecta el recalentamiento de la capa de ozono”.
Curioso, no sabía que se quemaba el bióxido de carbono, que es un producto de la combustión, pensaba que el combustible era el metano. Tampoco sabia que el “biogás” (metano y otros) “recalentaba” la capa de ozono. Estaba convencido que ésta era afectada por las sustancias agotadoras de ozono, diferentes a los gases de invernadero, regidos por Kioto.
sábado, marzo 07, 2009
Glifosato: más peligroso que "la mata que mata"
Columna publicada en Vanguardia Liberal en febrero 25 de 2009
El pasado febrero, el gobierno reinició las fumigaciones con glifosato en el valle del río Cimitarra en Santander y el sur de Bolívar, según denuncias realizadas por la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra. Se informó que las fumigaciones afectaron cultivos de pan coger y la fauna y la flora en la zona de influencia de las aspersiones. Desde que empezaron estas fumigaciones el gobierno insiste en que el glifosato es totalmente inocuo, que cualquiera puede hacer gárgaras con el herbicida.
Sin embargo, la opinión de los científicos es muy diferente. Las evidencias de los efectos nocivos del Roundup (glifosato más coadyuvantes) sobre las personas y el medio natural son hoy abrumadoras.
Profesores de la Universidad de Caen en Francia publicaron este año los resultados de una investigación en la que concluyen que las formulaciones del Roundup son “altamente toxicas” para las células humanas, a concentraciones que están por debajo de los niveles recomendados para actividades agrícolas (Chemical Research in Toxicology, 2009). La totalidad de las células expuestas al herbicida murieron en menos de 24 horas.
Muchos otros estudios realizados sobre los efectos negativos del Roundup se encuentran reseñados en el libro “El Mundo según Monsanto” publicado el año pasado. Las multinacionales involucradas en los escándalos de las dioxinas, los PCB y muchas otras sustancias tóxicas, han negado la peligrosidad de sus productos hasta que los venenosos hechos los obligaron a retirarlos del mercado.
En el caso del glifosato, el viejo truco de las multinacionales es que reportan la toxicidad correspondiente al producto puro (glifosato), cuando se sabe que la formulación (glifosato más aditivos) es mucho más toxica. Los funcionarios encargados del control - por su parte - o no tienen la más mínima idea de toxicología o se hacen los locos.
Si las fumigaciones sirvieran para reducir la producción de cocaína, al menos existiría un pretexto para las mismas. Pero no, después de décadas de fumigaciones la producción de cocaína se duplicó.
Una engañosa publicidad oficial pone a los niños a decir mentiras, las matas de coca o de amapola no matan a nadie, tienen incluso propiedades curativas. El problema es la cocaína o la heroína –sus derivados- que empezaron a distribuir famosas multinacionales hace más de 100 años, cuando las utilizaban para preparar anestésicos, jarabes y hasta bebidas gaseosas.
El pasado febrero, el gobierno reinició las fumigaciones con glifosato en el valle del río Cimitarra en Santander y el sur de Bolívar, según denuncias realizadas por la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra. Se informó que las fumigaciones afectaron cultivos de pan coger y la fauna y la flora en la zona de influencia de las aspersiones. Desde que empezaron estas fumigaciones el gobierno insiste en que el glifosato es totalmente inocuo, que cualquiera puede hacer gárgaras con el herbicida.
Sin embargo, la opinión de los científicos es muy diferente. Las evidencias de los efectos nocivos del Roundup (glifosato más coadyuvantes) sobre las personas y el medio natural son hoy abrumadoras.
Profesores de la Universidad de Caen en Francia publicaron este año los resultados de una investigación en la que concluyen que las formulaciones del Roundup son “altamente toxicas” para las células humanas, a concentraciones que están por debajo de los niveles recomendados para actividades agrícolas (Chemical Research in Toxicology, 2009). La totalidad de las células expuestas al herbicida murieron en menos de 24 horas.
Muchos otros estudios realizados sobre los efectos negativos del Roundup se encuentran reseñados en el libro “El Mundo según Monsanto” publicado el año pasado. Las multinacionales involucradas en los escándalos de las dioxinas, los PCB y muchas otras sustancias tóxicas, han negado la peligrosidad de sus productos hasta que los venenosos hechos los obligaron a retirarlos del mercado.
En el caso del glifosato, el viejo truco de las multinacionales es que reportan la toxicidad correspondiente al producto puro (glifosato), cuando se sabe que la formulación (glifosato más aditivos) es mucho más toxica. Los funcionarios encargados del control - por su parte - o no tienen la más mínima idea de toxicología o se hacen los locos.
Si las fumigaciones sirvieran para reducir la producción de cocaína, al menos existiría un pretexto para las mismas. Pero no, después de décadas de fumigaciones la producción de cocaína se duplicó.
Una engañosa publicidad oficial pone a los niños a decir mentiras, las matas de coca o de amapola no matan a nadie, tienen incluso propiedades curativas. El problema es la cocaína o la heroína –sus derivados- que empezaron a distribuir famosas multinacionales hace más de 100 años, cuando las utilizaban para preparar anestésicos, jarabes y hasta bebidas gaseosas.
martes, febrero 24, 2009
Colombia ¿el país de los bobos felices?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en febrero 18 de 2009
Las encuestas concluyen que los colombianos somos uno de los pueblos más felices del mundo. Sorprendente, ya que los indicadores sugieren que tenemos monumentales y crecientes problemas económicos, sociales, sanitarios y de corrupción, entre otros. Hay que preguntarse ¿De qué nos reímos? Un malvado amigo decía que este es el país de los bobos felices. No creo, la situación se deriva más bien de la desinformación ciudadana, la mayoría no se percata de los problemas o les parecen normales, por que no conocen otras realidades. Grave, pues si los problemas no se aceptan ni se entienden, jamás se resolverán.
Efectivamente el país actúa como si no tuviera problemas, pues vivimos de juerga en juerga. Del reinado de Cartagena pasamos a las fiestas de fin de año, siguen las cuestionadas taurinas en enero y después el carnaval de Barranquilla. Y así el resto del año.
La rumba se alarga y los problemas también. Un buen ejemplo de esta montaña de problemas es el desastre vial, al que hicieron referencia varios analistas, a raíz del trágico accidente en la vía Medellín-Quibdo, ocasionado –como muchos otros- por el pésimo estado de la trocha. Este no es un caso aislado.
Sin embargo, llama la atención que encuestas realizadas después del accidente revelaron que la mayoría estaba satisfecha con el estado de las vías. A pesar de que la malla vial no tiende a mejorar, sino a degradarse, la gente ni se percata del desastre o le parece normal.
¿Cómo es posible que para recorrer 100 kilómetros -en ocasiones- el viajero gaste 6 u 8 horas? De ahí que los campesinos invierten más en transporte para sacar sus cosechas que en insumos agrícolas. Sobre todo con el precio de la gasolina por las nubes. ¿Cómo pretendemos ser competitivos en estas condiciones? ¿De que estamos hablando?
Frente a semejante problema, cualquiera supondría que fue nombrado el mejor para que lo solucione. Pero no, resulta que el actual director de INVIAS fue destituido por la Procuraduría dos veces, por diferentes irregularidades. Según Semana, su mayor mérito es pertenecer “a las entrañas del Uribismo”. Esto explicaría su nombramiento y el apoyo del presidente y su culebrero ministro.
Antes llamábamos clientelismo a estos tejemanejes, ahora decimos que es meritocracia, la agradecemos y hasta la reelegimos. ¿Será que tiene la razón mi malvado amigo?
Las encuestas concluyen que los colombianos somos uno de los pueblos más felices del mundo. Sorprendente, ya que los indicadores sugieren que tenemos monumentales y crecientes problemas económicos, sociales, sanitarios y de corrupción, entre otros. Hay que preguntarse ¿De qué nos reímos? Un malvado amigo decía que este es el país de los bobos felices. No creo, la situación se deriva más bien de la desinformación ciudadana, la mayoría no se percata de los problemas o les parecen normales, por que no conocen otras realidades. Grave, pues si los problemas no se aceptan ni se entienden, jamás se resolverán.
Efectivamente el país actúa como si no tuviera problemas, pues vivimos de juerga en juerga. Del reinado de Cartagena pasamos a las fiestas de fin de año, siguen las cuestionadas taurinas en enero y después el carnaval de Barranquilla. Y así el resto del año.
La rumba se alarga y los problemas también. Un buen ejemplo de esta montaña de problemas es el desastre vial, al que hicieron referencia varios analistas, a raíz del trágico accidente en la vía Medellín-Quibdo, ocasionado –como muchos otros- por el pésimo estado de la trocha. Este no es un caso aislado.
Sin embargo, llama la atención que encuestas realizadas después del accidente revelaron que la mayoría estaba satisfecha con el estado de las vías. A pesar de que la malla vial no tiende a mejorar, sino a degradarse, la gente ni se percata del desastre o le parece normal.
¿Cómo es posible que para recorrer 100 kilómetros -en ocasiones- el viajero gaste 6 u 8 horas? De ahí que los campesinos invierten más en transporte para sacar sus cosechas que en insumos agrícolas. Sobre todo con el precio de la gasolina por las nubes. ¿Cómo pretendemos ser competitivos en estas condiciones? ¿De que estamos hablando?
Frente a semejante problema, cualquiera supondría que fue nombrado el mejor para que lo solucione. Pero no, resulta que el actual director de INVIAS fue destituido por la Procuraduría dos veces, por diferentes irregularidades. Según Semana, su mayor mérito es pertenecer “a las entrañas del Uribismo”. Esto explicaría su nombramiento y el apoyo del presidente y su culebrero ministro.
Antes llamábamos clientelismo a estos tejemanejes, ahora decimos que es meritocracia, la agradecemos y hasta la reelegimos. ¿Será que tiene la razón mi malvado amigo?
viernes, febrero 13, 2009
¿El veneno del escorpion cura el cáncer?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en febrero 11 2009
Hace un par de años, uno de mis hermanos me informó que le habían diagnosticado un cáncer en la próstata. Después de los análisis de rigor, los médicos le aconsejaron no someterse a radioterapias o quimioterapias debido a lo avanzado del mal. Su apariencia física indicaba que su salud tenía graves problemas. “Tengo cara de cadáver”, me dijo.
Pasaron los meses y todos esperábamos lo peor. Sin embargo, para nuestra sorpresa, el hombre empezó a mejorar. Hasta tal punto que, cuando me visitó aquí en Bucaramanga un año después de asustarme con la noticia, fuimos a trotar y me dejó regado por el camino. ¿Cómo lo lograste? pregunté.
Me contó que se había puesto en manos de unos médicos cubanos que tienen una clínica en Bogotá. Primeras recomendaciones de los médicos: cero alcohol y carnes rojas. Muchas frutas y verduras, sobre todo brócoli, que es efectivamente un poderoso antioxidante. Así como productos integrales, no refinados, para el caso del pan, avena, arroz y azúcar.
Para completar, le recetaron una medicina preparada a partir del veneno del escorpión azul, llamado Escozul. El pasado mes de diciembre lo volví a ver en Cartagena y su estado de salud es envidiable para un tipo de 65 años. Otras personas que han adoptado el tratamiento han logrado buenos resultados. Por ello, no me sorprendió la publicación -la semana pasada- de notas de prensa que resaltan los beneficios del fármaco: “médicos cubanos dijeron que la toxina del escorpión benefició ya a medio millar de pacientes con patologías cancerígenas en el pulmón, cuello del útero, próstata y páncreas”.
Éste es un buen ejemplo de las posibilidades que tiene la biodiversidad, en el campo de la medicina, pero también de los alimentos, los cosméticos, los nuevos materiales y demás. Colombia es considerada un país megadiverso pero, como muchas otras riquezas, no las podremos aprovechar mientras no sean inventariadas e investigadas.
La semana pasada asistí a una reunión para crear un Comité de Biocomercio y Competitividad, que busca precisamente eso. Lo lideran en el departamento la CDMB, la Corporación Ecoeficiencia y el Ministerio de Medio Ambiente, entre otras entidades.
Hace un par de años, uno de mis hermanos me informó que le habían diagnosticado un cáncer en la próstata. Después de los análisis de rigor, los médicos le aconsejaron no someterse a radioterapias o quimioterapias debido a lo avanzado del mal. Su apariencia física indicaba que su salud tenía graves problemas. “Tengo cara de cadáver”, me dijo.
Pasaron los meses y todos esperábamos lo peor. Sin embargo, para nuestra sorpresa, el hombre empezó a mejorar. Hasta tal punto que, cuando me visitó aquí en Bucaramanga un año después de asustarme con la noticia, fuimos a trotar y me dejó regado por el camino. ¿Cómo lo lograste? pregunté.
Me contó que se había puesto en manos de unos médicos cubanos que tienen una clínica en Bogotá. Primeras recomendaciones de los médicos: cero alcohol y carnes rojas. Muchas frutas y verduras, sobre todo brócoli, que es efectivamente un poderoso antioxidante. Así como productos integrales, no refinados, para el caso del pan, avena, arroz y azúcar.
Para completar, le recetaron una medicina preparada a partir del veneno del escorpión azul, llamado Escozul. El pasado mes de diciembre lo volví a ver en Cartagena y su estado de salud es envidiable para un tipo de 65 años. Otras personas que han adoptado el tratamiento han logrado buenos resultados. Por ello, no me sorprendió la publicación -la semana pasada- de notas de prensa que resaltan los beneficios del fármaco: “médicos cubanos dijeron que la toxina del escorpión benefició ya a medio millar de pacientes con patologías cancerígenas en el pulmón, cuello del útero, próstata y páncreas”.
Éste es un buen ejemplo de las posibilidades que tiene la biodiversidad, en el campo de la medicina, pero también de los alimentos, los cosméticos, los nuevos materiales y demás. Colombia es considerada un país megadiverso pero, como muchas otras riquezas, no las podremos aprovechar mientras no sean inventariadas e investigadas.
La semana pasada asistí a una reunión para crear un Comité de Biocomercio y Competitividad, que busca precisamente eso. Lo lideran en el departamento la CDMB, la Corporación Ecoeficiencia y el Ministerio de Medio Ambiente, entre otras entidades.
miércoles, febrero 04, 2009
Uribe ¿Se aleja de EE.UU. y se acerca a Chavez?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en enero 28 de 2009
El presidente Obama reitero en su discurso de posesión: “rechazamos como falsa la elección entre nuestra seguridad y nuestros ideales”. Esta frase recuerda la de Benjamin Franklin: "Aquellos que pueden renunciar a la libertad esencial por conseguir una pequeña seguridad transitoria no merecen ni la libertad ni la seguridad". La búsqueda de la seguridad no puede servir de pretexto para pisotear el estado de derecho, el respeto a los derechos humanos y la ética que debe imperar en el manejo de la cosa pública.
Es lo que ocurrió en Estados Unidos bajo la presidencia de Mister Bush, ahí están las barbaridades cometidas en Guantánamo, la legalización de la tortura y la sangrienta invasión a Iraq, entre otros horrores. Actuaciones más próximas a regimenes totalitarios que a la democracia.
También ocurrió en Colombia, donde mister Uribe decidió ponerse al servicio –no del pueblo- sino de mister Bush y las transnacionales. Para retribuirle a Uribe su apoyo, mister Bush se hizo el de la vista gorda frente a violaciones a los derechos humanos y al no aclarado pasado del exgobernador de Antioquia. No es aceptable que, con el argumento de combatir a unos terroristas, los gobiernos y los ciudadanos hagan alianzas con otros terroristas y apliquen sus métodos
Como resultado tenemos los macabros “falsos positivos”, los asesinatos a sindicalistas y líderes populares, los ataques a la justicia y la oposición, la narco-parapolitica, el desastre social y sigue. Para completar, si alguien se atreve a denunciar, el presidente y sus fieles acusan al acusador de hacerle el juego a la guerrilla. Mas grave aun: muchos de estos han terminado acribillados por sicarios. Cuando lo que se busca no es defender a los bandidos, sino a la institucionalidad y la ley. ¿O es que puede existir democracia por fuera de las instituciones y al margen de la ley?
El presidente Obama también advirtió “aquellos que se aferran al poder mediante la corrupción, el engaño y la represión a la disidencia, tienen que saber que están del lado equivocado de la historia”. Es el caso del presidente Chavez en Venezuela y del presidente Uribe en Colombia. Por ello, no sorprende que los dos auto-reeleccionistas anduvieran de pipi cogido el fin de semana en Cartagena. ¿Qué opinaran los uribistas que odiaban a Chávez hasta hace unos pocos días?
El presidente Obama reitero en su discurso de posesión: “rechazamos como falsa la elección entre nuestra seguridad y nuestros ideales”. Esta frase recuerda la de Benjamin Franklin: "Aquellos que pueden renunciar a la libertad esencial por conseguir una pequeña seguridad transitoria no merecen ni la libertad ni la seguridad". La búsqueda de la seguridad no puede servir de pretexto para pisotear el estado de derecho, el respeto a los derechos humanos y la ética que debe imperar en el manejo de la cosa pública.
Es lo que ocurrió en Estados Unidos bajo la presidencia de Mister Bush, ahí están las barbaridades cometidas en Guantánamo, la legalización de la tortura y la sangrienta invasión a Iraq, entre otros horrores. Actuaciones más próximas a regimenes totalitarios que a la democracia.
También ocurrió en Colombia, donde mister Uribe decidió ponerse al servicio –no del pueblo- sino de mister Bush y las transnacionales. Para retribuirle a Uribe su apoyo, mister Bush se hizo el de la vista gorda frente a violaciones a los derechos humanos y al no aclarado pasado del exgobernador de Antioquia. No es aceptable que, con el argumento de combatir a unos terroristas, los gobiernos y los ciudadanos hagan alianzas con otros terroristas y apliquen sus métodos
Como resultado tenemos los macabros “falsos positivos”, los asesinatos a sindicalistas y líderes populares, los ataques a la justicia y la oposición, la narco-parapolitica, el desastre social y sigue. Para completar, si alguien se atreve a denunciar, el presidente y sus fieles acusan al acusador de hacerle el juego a la guerrilla. Mas grave aun: muchos de estos han terminado acribillados por sicarios. Cuando lo que se busca no es defender a los bandidos, sino a la institucionalidad y la ley. ¿O es que puede existir democracia por fuera de las instituciones y al margen de la ley?
El presidente Obama también advirtió “aquellos que se aferran al poder mediante la corrupción, el engaño y la represión a la disidencia, tienen que saber que están del lado equivocado de la historia”. Es el caso del presidente Chavez en Venezuela y del presidente Uribe en Colombia. Por ello, no sorprende que los dos auto-reeleccionistas anduvieran de pipi cogido el fin de semana en Cartagena. ¿Qué opinaran los uribistas que odiaban a Chávez hasta hace unos pocos días?
sábado, enero 24, 2009
¿Mas agua contaminada = menos espermatozoides?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en enero 21 de 2009
El lunes se conoció un nuevo estudio que relaciona la exposición a determinadas sustancias químicas y la perdida de fertilidad en hombres, fenómeno que ya había sido detectado en países industrializados. En esos países, ya que son los que han realizado investigaciones sistemáticas sobre el tema. Lo más probable es que el mismo problema se presente en los países del sur, pero en estos –como se sabe- poco se investiga.
El nuevo informe, preparado por científicos ingleses, concluye que “la contaminación de las aguas podría ser responsable de los crecientes problemas de esterilidad humana”, informo la BBC. Los británicos establecieron que existen en los ríos de este país, diferentes sustancias químicas “que bloquean la testosterona, la hormona sexual masculina, que contribuye –entre otras- a la producción de espermatozoides”.
Estas sustancias pueden estar en medicamentos, productos veterinarios, píldoras anticonceptivas, pesticidas y plásticos, entre otros, que terminan en las aguas corrientes. Los científicos piensan que todos llevamos en la sangre este tipo de sustancias, que llegan al cuerpo a través del aire, el agua o los alimentos. Investigaciones anteriores habían encontrado una inquietante feminización de peces en ríos británicos. Un fenómeno similar (al que hice referencia en otros escritos) fue detectado en el río Potomac, en Estados Unidos.
Estas sustancias no son eliminadas por las plantas de tratamiento de aguas residuales (sobre todo las de aquí, que no funcionan) ni por los sistemas de potabilización. Por ello, en algunas aguas “potables” están presentes mezclas de sustancias químicas que afectan las hormonas o producen cáncer o malformaciones. Preocupa que, mientras en otros países aumentan los controles para el agua potable, en Colombia -este gobierno- redujo dramáticamente los parámetros a medir en el líquido (Resolución 2115).
En este sentido, la semana pasada, el Parlamento Europeo aprobó una drástica reglamentación que pretende mejorar los controles para el uso y la comercialización de pesticidas químicos. Se prohibió “el empleo de sustancias químicas muy tóxicas en la fabricación de estos productos” y se hace obligatorio reemplazar estas “sustancias por otras menos dañinas para la salud”. Se prohibieron 22 principios activos que han sido relacionados con el cáncer, las mutaciones y con alteraciones hormonales.
También se prohibió fumigar cerca de parques, escuelas, hospitales, ríos y lagos. Así mismo, la fumigación aérea, recordemos que Colombia es uno de los pocos países que la practica. Aquí -este gobierno- ha fumigado con glifosato (un perturbador endocrino) hasta los parques nacionales.
El lunes se conoció un nuevo estudio que relaciona la exposición a determinadas sustancias químicas y la perdida de fertilidad en hombres, fenómeno que ya había sido detectado en países industrializados. En esos países, ya que son los que han realizado investigaciones sistemáticas sobre el tema. Lo más probable es que el mismo problema se presente en los países del sur, pero en estos –como se sabe- poco se investiga.
El nuevo informe, preparado por científicos ingleses, concluye que “la contaminación de las aguas podría ser responsable de los crecientes problemas de esterilidad humana”, informo la BBC. Los británicos establecieron que existen en los ríos de este país, diferentes sustancias químicas “que bloquean la testosterona, la hormona sexual masculina, que contribuye –entre otras- a la producción de espermatozoides”.
Estas sustancias pueden estar en medicamentos, productos veterinarios, píldoras anticonceptivas, pesticidas y plásticos, entre otros, que terminan en las aguas corrientes. Los científicos piensan que todos llevamos en la sangre este tipo de sustancias, que llegan al cuerpo a través del aire, el agua o los alimentos. Investigaciones anteriores habían encontrado una inquietante feminización de peces en ríos británicos. Un fenómeno similar (al que hice referencia en otros escritos) fue detectado en el río Potomac, en Estados Unidos.
Estas sustancias no son eliminadas por las plantas de tratamiento de aguas residuales (sobre todo las de aquí, que no funcionan) ni por los sistemas de potabilización. Por ello, en algunas aguas “potables” están presentes mezclas de sustancias químicas que afectan las hormonas o producen cáncer o malformaciones. Preocupa que, mientras en otros países aumentan los controles para el agua potable, en Colombia -este gobierno- redujo dramáticamente los parámetros a medir en el líquido (Resolución 2115).
En este sentido, la semana pasada, el Parlamento Europeo aprobó una drástica reglamentación que pretende mejorar los controles para el uso y la comercialización de pesticidas químicos. Se prohibió “el empleo de sustancias químicas muy tóxicas en la fabricación de estos productos” y se hace obligatorio reemplazar estas “sustancias por otras menos dañinas para la salud”. Se prohibieron 22 principios activos que han sido relacionados con el cáncer, las mutaciones y con alteraciones hormonales.
También se prohibió fumigar cerca de parques, escuelas, hospitales, ríos y lagos. Así mismo, la fumigación aérea, recordemos que Colombia es uno de los pocos países que la practica. Aquí -este gobierno- ha fumigado con glifosato (un perturbador endocrino) hasta los parques nacionales.
sábado, enero 17, 2009
¿El agua "potable" de Barrancabermeja parece agua de panela?
Columna publicada en Vanguardia Liberal en enero 14 de 2009
Hace 25 años, la reconocida periodista y escritora santandereana Silvia Galvis, escribió un informe en Vanguardia Liberal sobre la pésima calidad del agua “potable” que se distribuía en Barrancabermeja. Agua turbia, maloliente y “aceitosa” eran las características del líquido. Este problema ocasiono varios paros cívicos en el puerto petrolero. Pues bien, ha pasado un cuarto de siglo y varios amigos de Barranca me informan que –una vez más- esta saliendo agua turbia en las viviendas.
Heyner Mancera –Especialista en Química Ambiental de la UIS- describe muy bien el problema en un mensaje por Internet. “Luego de desayunar me dispuse a lavar los platos cuando de repente por la pluma comenzó a salir lo que, por un instante, pensé era Agua de Panela. Recordé el pasaje bíblico del maná. Agua de panela en estos tiempos de carestía de alimentos y hambre es una verdadera bendición porque hasta campeones de ciclismo la bebieron, por su alto poder proteínico y energético. Sin embargo el olor a arcilla y las manchas en los platos me devolvieron a la realidad”
Heyner ilustra su historia con fotos de la amarillenta agua “potable” y continua: “De nuevo el agua en Barranca ha salido mala. A diferencia de años anteriores, esta vez se ha vuelto más repetitivo el asunto y las explicaciones pueden ser desde los más excéntricos tecnicismos: que la fuente, la bocatoma, los aireadores, la alcalinidad, las sustancias químicas, la red, etc., hasta un sabotaje. Lo cierto es que en casi 2 meses de un servicio deficiente, hemos tenido que desperdiciar cientos de litros diarios de agua para purgar o limpiar las tuberías y los tanques y desmanchar baños, platos y ollas. En fin, toda esta agua que se bota es facturada como potable o tratada”.
“El actual gerente de la empresa Aguas de Barrancabermeja debería disminuir un porcentaje en las facturas de Enero y Febrero, como compensación por el agua que necesariamente -y por salud- hemos tenido que botar a la alcantarilla. Así mitigaría un poco el descontento general de la población”. Heyner informa que el agua mejoro en los últimos días, pero la comunidad espera que el agua turbia no regrese.
Hace 25 años, la reconocida periodista y escritora santandereana Silvia Galvis, escribió un informe en Vanguardia Liberal sobre la pésima calidad del agua “potable” que se distribuía en Barrancabermeja. Agua turbia, maloliente y “aceitosa” eran las características del líquido. Este problema ocasiono varios paros cívicos en el puerto petrolero. Pues bien, ha pasado un cuarto de siglo y varios amigos de Barranca me informan que –una vez más- esta saliendo agua turbia en las viviendas.
Heyner Mancera –Especialista en Química Ambiental de la UIS- describe muy bien el problema en un mensaje por Internet. “Luego de desayunar me dispuse a lavar los platos cuando de repente por la pluma comenzó a salir lo que, por un instante, pensé era Agua de Panela. Recordé el pasaje bíblico del maná. Agua de panela en estos tiempos de carestía de alimentos y hambre es una verdadera bendición porque hasta campeones de ciclismo la bebieron, por su alto poder proteínico y energético. Sin embargo el olor a arcilla y las manchas en los platos me devolvieron a la realidad”
Heyner ilustra su historia con fotos de la amarillenta agua “potable” y continua: “De nuevo el agua en Barranca ha salido mala. A diferencia de años anteriores, esta vez se ha vuelto más repetitivo el asunto y las explicaciones pueden ser desde los más excéntricos tecnicismos: que la fuente, la bocatoma, los aireadores, la alcalinidad, las sustancias químicas, la red, etc., hasta un sabotaje. Lo cierto es que en casi 2 meses de un servicio deficiente, hemos tenido que desperdiciar cientos de litros diarios de agua para purgar o limpiar las tuberías y los tanques y desmanchar baños, platos y ollas. En fin, toda esta agua que se bota es facturada como potable o tratada”.
“El actual gerente de la empresa Aguas de Barrancabermeja debería disminuir un porcentaje en las facturas de Enero y Febrero, como compensación por el agua que necesariamente -y por salud- hemos tenido que botar a la alcantarilla. Así mitigaría un poco el descontento general de la población”. Heyner informa que el agua mejoro en los últimos días, pero la comunidad espera que el agua turbia no regrese.
martes, enero 13, 2009
¿Todos los que no son uribistas son terroristas?
Publicado en Vanguardia Liberal en enero 7 de 2009
En plena navidad la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado colombiano por el asesinato del abogado Jesús María Valle Jaramillo, ocurrido en 1998. La CIDH considero que las autoridades no le prestaron la protección que requería el entonces Presidente del Comité de Derechos Humanos de Antioquia. Valle había denunciado las alianzas que existían entre miembros de la fuerza pública y los paramilitares, para –entre otras barbaridades- ejecutar masacres como las ocurridas en Ituango, Antioquia. Me referí al tema en columna titulada Uribe y la masacre de El Aro.
La sanción implica –entre otras cosas- que la Nación deberá realizar un acto público de reconocimiento de la responsabilidad oficial. Supongo que el acto estará encabezado por el Presidente Álvaro Uribe, quien era el gobernador de Antioquia cuando Valle fue acribillado. Antes, el abogado había alertado a Uribe sobre las masacres y los riesgos que corría su vida.
Sin embargo, lo único que hicieron Uribe, sus funcionarios y altos mandos militares fue cuestionar a Valle y demandarlo por calumnia. El abogado fue baleado después de declarar en la fiscalia que el percibía “como un acuerdo tácito, como un ostensible comportamiento omisivo” entre las fuerzas militares y policiales, funcionarios de la gobernación y paramilitares.
Infortunadamente el caso de Valle no es aislado. Muchos han caído antes y después del jurista. Ahí tenemos la muerte sospechosa en diciembre de Edwin Legarda, esposo de la valerosa líder indígena Aída Quilcue, en un reten militar. O la insólita investigación abierta contra Patricia Ariza, reconocida artista y defensora también de los derechos humanos.
En el país de la Seguridad Democrática es muy peligroso ser defensor de los derechos humanos, periodista independiente, izquierdista, sindicalista, líder popular o indígena. Mejor dicho, todos los que no son uribistas son terroristas.
Los defensores de los derechos humanos no tienen problemas en países democráticos. Sí los tienen en regimenes totalitarios o democracias anémicas de “izquierda” o “derecha”. No es casual que –por ejemplo- Human Rights Watch haya sido cuestionada por los gobiernos de Venezuela y Colombia, a raíz de informes negativos sobre ambos países. Ambos gobernados por caudillos que acumulan poder para perpetuarse en la presidencia.
Los países que han logrado progresos sociales y económicos lo han logrado fortaleciendo las instituciones y preservando la división de poderes. No incubando presuntos Mesías, algunos -por cierto- con largos rabos de paja.
En plena navidad la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado colombiano por el asesinato del abogado Jesús María Valle Jaramillo, ocurrido en 1998. La CIDH considero que las autoridades no le prestaron la protección que requería el entonces Presidente del Comité de Derechos Humanos de Antioquia. Valle había denunciado las alianzas que existían entre miembros de la fuerza pública y los paramilitares, para –entre otras barbaridades- ejecutar masacres como las ocurridas en Ituango, Antioquia. Me referí al tema en columna titulada Uribe y la masacre de El Aro.
La sanción implica –entre otras cosas- que la Nación deberá realizar un acto público de reconocimiento de la responsabilidad oficial. Supongo que el acto estará encabezado por el Presidente Álvaro Uribe, quien era el gobernador de Antioquia cuando Valle fue acribillado. Antes, el abogado había alertado a Uribe sobre las masacres y los riesgos que corría su vida.
Sin embargo, lo único que hicieron Uribe, sus funcionarios y altos mandos militares fue cuestionar a Valle y demandarlo por calumnia. El abogado fue baleado después de declarar en la fiscalia que el percibía “como un acuerdo tácito, como un ostensible comportamiento omisivo” entre las fuerzas militares y policiales, funcionarios de la gobernación y paramilitares.
Infortunadamente el caso de Valle no es aislado. Muchos han caído antes y después del jurista. Ahí tenemos la muerte sospechosa en diciembre de Edwin Legarda, esposo de la valerosa líder indígena Aída Quilcue, en un reten militar. O la insólita investigación abierta contra Patricia Ariza, reconocida artista y defensora también de los derechos humanos.
En el país de la Seguridad Democrática es muy peligroso ser defensor de los derechos humanos, periodista independiente, izquierdista, sindicalista, líder popular o indígena. Mejor dicho, todos los que no son uribistas son terroristas.
Los defensores de los derechos humanos no tienen problemas en países democráticos. Sí los tienen en regimenes totalitarios o democracias anémicas de “izquierda” o “derecha”. No es casual que –por ejemplo- Human Rights Watch haya sido cuestionada por los gobiernos de Venezuela y Colombia, a raíz de informes negativos sobre ambos países. Ambos gobernados por caudillos que acumulan poder para perpetuarse en la presidencia.
Los países que han logrado progresos sociales y económicos lo han logrado fortaleciendo las instituciones y preservando la división de poderes. No incubando presuntos Mesías, algunos -por cierto- con largos rabos de paja.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)